“Auxilio, se muere el lago” (I)

Por • 3 May, 2010 • Sección: Tribuna Abierta

Mis padres me cuentan que se podían ver los pies debajo del agua como en las playas de Acapulco en Méjico. Aquí los niñitos barrigones de los palafitos, se tiraban al agua en busca de alguna moneda lanzada por cualquier turista curioso, asombrado por la habilidad de los tachones (Indígenas de las riberas del lago) para recogerla…..¡Que días aquellos!…

Es un espectáculo dantesco el que vemos hoy, en las putrefactas aguas del Lago de Maracaibo. Manchas uniformes, cargadas de contaminantes químicos, aceites, petróleo y ahora la “lemna”, fenómeno vegetal este, que pareciera un mecanismo natural del lago para auto limpiarse, al ver nuestra desidia y criminal destrucción, ya que como una gran red vegetal, captura todo lo que a sus aguas lanzamos y nos lo muestra por momentos, hasta que desaparece en el fondo, creando un pestilente sedimento que mas temprano que tarde, encallará nuestras embarcaciones de pescadores y lanchas de la industria petrolera, aunque usted no lo crea…..

Es sobrecogedor el espectáculo diario de cantidades de especies marinas muriendo cada segundo. Se siente en carne propia la agonía de la palometa (Variedad de pez zuliano) que se retuerce espasmódicamente, luchando contra las verdes estelas del veneno que lanzamos los cohabitantes (racionales) herederos de esta riqueza que muere.

En el pasado tuve la oportunidad de trasladarme en helicóptero a mi sitio de trabajo en el mero centro del Lago de Maracaibo y presencié aquel espectáculo en primera fila: Inmensas trazas de colores múltiples, pero no colores de vida sino de muerte. En cada cabria, cada pozo, cada instalación lacustre, su respectiva sombra letal.

Vía marítima en lancha, ni se diga, el capitán hace innumerables maniobras, para no romper la propela con algún súper madero flotante en una inmensa capa, parecida por su color a un gigantesco campo de golf. Nuestro lago asemeja un relleno sanitario acuático y no estoy exagerando. Es envidiable lo que vi. en un documental extranjero en esta lucha global por la contaminación de las aguas. Es una cultura religiosa en algunos países, recoger o pescar con un gancho o grúa cualquier desperdicio, desde un helecho hasta una pipa o tonel extraviado, y aquellos habitantes de esas riberas, mostraban su orgullo, al sanear su ecosistema, asi como el habito con que recogen el excremento de sus mascotas en bolsitas desechables plásticas……¡vaya que enseñanza!

Lo que pasa en las costas de EE.UU, con el derrame petrolero en el Golfo de México, me hizo reflexionar sobre lo valioso que tenemos en Venezuela. Debemos cuidar el medio ambiente y controlar la explotación petrolera desde la más pequeña reserva, hasta la más gigantesca plataforma, como la Deltana.

Patria, Socialista o Muerte….Venceremos

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