Los secretos de los tornados

Por • 1 May, 2010 • Sección: Ciencia

Los expertos confían en que el estudio sirva para mejorar el sistema de alerta ante la inminencia de un tornado.

Un equipo internacional de investigadores comenzó a trabajar en lo que muchos consideran el estudio sobre tornados más ambicioso de la historia.

Los expertos instalarán una serie de instrumentos en las grandes llanuras de Estados Unidos, donde tienen lugar los más violentos tornados de todo el planeta.

Se espera que la información que recopilen los investigadores sirva para mejorar los pronósticos y los mecanismos de alarma ante la inminencia de un tornado.

Más de 100 científicos participan en esta iniciativa que concluye a mediados de junio.

“Los tornados se encuentran entre los fenómenos climáticos más destructivos”, dijo David Dowell, un investigador del Centro Nacional de Investigaciones Atmosféricas de Estados Unidos (NCAR, por sus siglas en inglés) que participa en el proyecto.

“Es fundamental aprender más sobre cómo se desarrollan y por qué algunos de ellos son tan poderosos”, añadió.

Para el estudio, bautizado Vortex2, se utilizarán una variedad de radares móviles y otros equipos especializados con el fin de lograr un panorama completo de las zonas donde se desarrollan los tornados.

Según los investigadores, cambios rápidos y repentinos en el viento y la temperatura en zonas que están a poca distancia pueden provocar un tornado en pocos minutos.

Pero, agregan, sólo un porcentaje pequeño de “tormentas supercélulas” (que son gigantescas tormentas en rotación) generan tornados, y los sistemas de observación tradicionales tienen dificultad para detectar cuáles son las condiciones atmosféricas que dan pie a la formación de un tornado.

En la carretera
La flota de radares de este proyecto incluye 10 radares móviles, encargados de registrar los vientos y las precipitaciones en los tornados de la zona.

El equipo también usará más de 36 estaciones meteorológicas de superficie, globos meteorológicos y una avioneta no tripulada.

La zona que se investigará abarca más de 1.450 km2., desde el oeste de Texas hasta el sureste de Minnesota.

Los investigadores no estarán estacionados en un punto fijo, sino que pasarán las seis semanas que dura el estudio en la carretera, siguiendo de cerca la ocurrencia de fenómenos climáticos extremos.

El proyecto suma información a un estudio llevado a cabo con anterioridad (Vortex) en 1994-5.

A un costo de US$12 millones, la iniciativa está financiada por la Fundación Nacional de Ciencia de Estados Unidos e incluye investigadores de Europa, Australia y Canadá.

Mark Kinver
BBC



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