Geraldina

Por • 1 May, 2010 • Sección: Tribuna Abierta

Me fui un día hacia tierras lejanas,
buscando la paz que me habían arrebatado.
solo, adolorido, decepcionado,
había dejado atrás a mi familia,
buscando en la distancia sonrisas, olvidos y tranquilidad,
un poco de silencio en medio de mi desilusión.
Dios me había señalado el camino en medio de mi nostalgia,
apareciste como la hija que nunca tuve y que había deseado,
que me esperaba en medio de mi lejanía para brindarme amistad.
No era posible recibir tanto con tan solo una mirada,
con una carcajada.
Fuiste mi compañera de juegos y travesuras, mi confidente.
¡Cumples años!
¿Qué regalarte en la distancia?
Una oración y el deseo profundo de la bendición de Dios,
mi agradecimiento más sincero,
mi amor de padre,
¿Es suficiente?
Fuiste en verdad en esos momentos de soledad en Costa Rica,
la hija que Dios me regaló en medio de mi dolor y soledad,
para sentir el amor y la comprensión que necesitaba,
lo único que impidió que renegara de Dios.
Quisiera estar a tu lado en estos momentos,
en este día especial de tu cumpleaños,
darte un abrazo,
y en ese gesto sencillo demostrarte lo importante
que sigues siendo para mí.
¡Te encontré un día y recobre toda la paz que creía perdida!

Obed Juan Vizcaíno Nájera.
Maracaibo –Venezuela.



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