Ellos, brincan y se ensartan en el palo

Por • 24 Feb, 2010 • Sección: Tribuna Abierta

Otro más que brinco y se ensartó, solito como sapo en la estaca. Nos referimos al lustroso gobernador de Lara de cuyo nombre no quiero acordarme, pero que acaba de actuar igual que todo un miserable, traicionero y mal agradecido compatriota. Ni siquiera le guardo el juramento de fidelidad al pueblo que votó por él –equivocadamente- eso de que el pueblo no se equivoca, no todas las veces es cierto, como muestra un botón de los calzones.

El lustroso talanquerista Henry Falcón.

Quién ahora, bien gordito y rosadito, ha decidió abandonar la lucha en el PSUV “ya que dice que no le paran bolas” que sus palabras son ahogadas por tirios y troyanos y que el presidente nunca lo escucha.

Henry, como el muchacho de la película se cansó de que lo manden, se subleva y en un salto mortal, salta la famosa talanquera a la que son aficionados aquellos traidores de oficio que desde tiempos de Judas existen.

Me dijo un compa que a saber que billas y castillos tiene debajo de su colchón metido. –No sabemos don Tancredo, pero de seguro que no va a pedir limosna a la puerta de una iglesia, y que de por vida tiene asegurada una caja de Polar diaria, pues lo de los terrenos y que dio su fruto polarizado.

Que sigue siendo socialista, revolucionario y todo de todo, pero que se va a otras riberas a probar suertes, a tirar el anzuelo a ver que pesca -ecito el carajito- no sabe nada, a ver, si en el PTT, lo aceptaran a este sapo saltarín.

No ha hecho, más que unirse al ramillete florido de estos otros compas trotadores de talanqueras como fueron: Antonio Rojas Suárez, David de Lima, Didalco Bolívar, Ramón Martínez, Acosta Carles, Eduardo Manuitt, Porras y el mismo Jhonny Yánez Rangel.

Le puede ocurrir a Henry, como al ratón Pérez, que cayó en la olla, por la golosina de una cebolla. En este caso, la cebolla es del carajo, na menos que la silla de el propio jefecito, en Miraflores. Ya sueña con ella, todas sus benditas noches.

Ahora, debemos reconocer una cosa, y reclamarle a nuestro jefecito que coma avispas, o se dé unos buenos ramazos con algunos de sus panitas chamanes y cariaquito morao, para que no se equivoque tanto al elegir y seleccionar a sus compas, que van a estos puestos claves a representar al pueblo y al gobierno.

Caracha compadre, mire que está usted bien mal rodeado y peor acompañado con pocas, muy pocas y buenas personas que aún quedan en su entorno y que no han caído como un Samán y no me refiero al del juramento, no que va, sino al otro, el que se disfrazaba de zorro para luchar por el pueblo y marcarle la Z a las traidoras sabandijas y especuladores.

Mi presi, cuando tenga dudas de alguien, escuché, como usted nos dice a nosotros, “el que tenga oídos que oiga” pues usted escuche la voz del pueblo, que dicen es la voz de Dios.

¿Quién sabe cuantos más en los futuros meses saltaran esa baranda tan codiciada?

¿Qué será lo que queda al otro lado?

¿Sin duda debe ser algo muy codiciado, para que salgan tantos a competidores al salto del sapo?

Lo que sucede que muchos, ya han quedado ensartados en el palo, como el sapo aquel del cuento, que culpa tiene la talanquera si el sapo salta y zas, se ensarta, el solito………………. ¡Siga de creyón ¡ Pero no sea tan pendejo.

Patria, Socialismo o Muerte

J. Juan Requena
Requenave1@cantv.net



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