Tupamaro y el porque de la exclusión de los movimientos populares

Por • 22 Feb, 2010 • Sección: Tribuna Abierta

Después de las declaraciones de un sector de la dirigencia del PSUV donde confirma la alianza patriótica con cara a las parlamentarias, se avizoró que el Movimiento Revolucionario TUPAMARO estaba excluido de la alianza por una fracción que se resiste a nuestra participación, ello con el subsecuente resultado de impedir a otros partidos cualquier alianza estratégica con nosotros. La polémica posición no solo atañe al MRT, se suma a esto todas las organizaciones populares y sociales que pudieran tener o proponer un liderazgo emergente, esto no es de extrañar después de ver que la dirigencia pseuvista no le ha perdido la huella a los partidos de la cuarta, incluido por supuesto el extinto MVR, de donde se exporto toda la dirigencia del partido único del gobierno revolucionario.

Los resultados electorales y organizativos anteriores, en lo interno, dieron la demostración mas contundente de la falta de políticas para y hacia los militantes; quienes dentro del PSUV han quedado relegados a la nimiedad del voto electoral, por supuesto y como cosa lógica, algunos militantes no de base, ubicados estratégicamente en direcciones regionales, son mostrados como los lideres nuevos o emergentes dentro del partido, sin embargo, esta demostración dista mucho de ser la realidad que muchos quieren, puesto que sabemos que cual marionetas son manipulados y esos cargos son algo así como bozales de arepa para callar momentáneamente las revueltas o en el mejor de los casos, calentar los cargos pertenecientes a las cuotas político – partidistas, con las nefastas consecuencias que imponen a la revolución, la practica del clientelismo, demagógico y burocrático.

La debacle de las políticas revolucionarias, como siempre, son añadidas al expediente Chávez, nadie del partido asume su cuota de responsabilidad política y gubernamental en los errores reiterados y consecuentes en las órdenes emanadas del camarada Chávez. Este problema ha sido de tal extremo que a la fecha no sabemos las causas o motivos por los cuales algunos ministros aun permanecen en sus cargos y otros, tal vez los mas eficientes, cumplen doble y triple papel en el gobierno, pero sumado a esto vemos como siguen muchos comunistas y socialistas alejados por iniciativa propia del gobierno y otros en el caso de funcionarios que demostraron su capacidad salen sin razón aparente como el caso de Eduardo Saman en el Ministerio del poder popular para el comercio y mas allá aun, no existe forma y manera que se de una explicación lógica de esto.

El análisis cualitativo de los ministerios, implicando en ello a sus actores y sus políticas, no es necesario, creo no pecar de incrédulo al pensar que todos los venezolanos afectos al proceso sabemos de esta realidad, el problema radica en que la critica se ve como contrarrevolución a menos que salga de boca del camarada Chávez, lo cual la convierte en amenaza o la mas de las veces en regaños públicos. Las cuotas de poder que se auto asignan los dirigentes del PSUV, no solo acaban con la paciencia de los revolucionarios, muchos allá en la distancia pero no en el tiempo que se agota, esta la debacle inminente y contundente de la fuerza parlamentaria, tan necesaria para poder dar continuidad a las políticas revolucionarias, así sea como mencione en artículos anteriores, paliativas o instantáneas, puesto que se legisla en el momento de necesitarse. La perdida de espacios revolucionarios, no solo esta supeditado a la Asamblea Nacional, en el 2011, enfrentamos otro proceso electoral que pudiera, en su primera intención, colapsar la gobernabilidad municipal al ser arrastrado por la debacle parlamentaria, incluida en esta la recuperación de espacios tan importantes como la Alcaldía de Maracaibo. Afrontar bajo el método de la hipótesis esta situación, nos avizoraría la nefasta nube de llegar al 2012, fecha crucial para el proceso revolucionario, en una desventajosa posición socio – política, un parlamento dividido y con una ventaja poco aceptable que lo convertiría en ilegislable, a los alcaldes (recuerden que tenemos mas de 260 alcaldías) con cámaras municipales y juntas parroquiales en un numero significativo en manos opositoras, lo cual a su vez debería concentrar mas poder en los dirigentes del partido, que a su vez también son ministros, ya que a través del Consejo Federal de Gobierno, buscarían obviar a las cámaras que afecten las políticas gubernamentales en procura de asignar recursos a través de las comunas, pero bajo la premisa expuesta anteriormente, esto mas que obviar daría mas cuotas de poder a quienes están en la direcciones regionales y caemos en el circulo vicioso de tener que analizar nuevamente la situación del liderazgo emergente.

Este análisis duro y seco de la situación, se hace bajo el objetivo de demostrar que la situación estratégica de la alianza patriótica, solo busca impartir cuotas electorales a los lideres políticos de los partidos, es decir, volver a colocar como candidatos a secretarios nacionales, regionales y miembros de los burós  políticos, quienes difícilmente cedan sus espacios de representación a la participación protagónica y directa del poder popular, mas claramente, no imaginamos a dirigentes políticos cediendo sus candidaturas parlamentarias a miembros de base de sus partidos o en el mejor de los casos a cuadros políticos revolucionarios de los que deben militar en sus filas ¿?,  incluido esto el famoso método participativo de escogencia de candidatos del PSUV, ahora bien, ¿y los demás?, seria la pregunta obligada, excluidos o en la prioridad de no ser tildados de contras sumisos y sumados como apoyo estratégico a los candidatos, por supuesto una vez definida esta situación, pero mas allá aun, ¿Cuál es el motivo o la causa de la exclusión de los movimientos populares y sociales de la alianza?, creo que básicamente dos cosas afectan esto, la primera la llamada derecha endógena, chavismo sin Chávez o los Páez de la revolución, que procuran de una u otra forma sus dos objetivos básicos, el primero afianzar sus cuotas de poder en procura de socavar la revolución  y el segundo evitar que revolucionarias y revolucionarios ocupen espacios de lucha que haría un efecto inverso o sea socavaría sus cimientos y consolidaría la revolución; la segunda causa la desestimación  indiscutible a los movimientos populares como medios de participación por parte del PSUV, por supuesto que esto conllevaría a un análisis mucho mas profundo, pero inclusive, es discrecional e individual el análisis que cada uno de las venezolanas y venezolanos pudiera hacer de esta situación, por supuesto que la conclusión final de este análisis debería ser la misma, el avance de los verdaderos liderazgos emergentes de la revolución bolivariana tiene que ser detenido de una u otra forma por los políticos tradicionales de derecha, por la boliburguesía y burguesía emergente.

De este análisis se desprende la posición asumida por muchos políticos de adoptar nuevamente la “representación popular” como bandera, y dejar la “participación popular”, para las actividades de las comunidades organizadas, siempre y cuando no imponga el manejo de recursos o decisiones que puedan asumirse como políticas. Para finalizar todas las organizaciones sociales, populares, grupos organizados, colectivos y otras formas de participación ciudadana, popular y revolucionaria deben asumir su papel fundamental y constitucional de intervenir en las políticas publicas, incluidas las electorales, pero no mediante el voto, sino a la participación activa, desde el Movimiento Revolucionario TUPAMARO, hacemos un llamado a la conciencia ciudadana, revolucionaria y bolivariana, no pedimos, ni mendigamos nada, somos y seremos revolucionarios y nuestra participación esta únicamente supeditada a la voluntad popular, ciudadana y conciente de la revolución bolivariana.

Hasta la Victoria Siempre…

Venceremos…

Pedro J. Morillo M. – Maracaibo
coomunica@ymail.com



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