Se desploma la prensa

Por • 18 Feb, 2010 • Sección: Tribuna Abierta

El desplome de credibilidad de los medios de comunicación nacional y mundial va en franca picada. La permanente obsesión por desfigurar la realidad los ha llevado a la inmediatez, multiplicando por cientos sus errores.

El mundo es mantenido por sociedades de las más diversas expresiones políticas, donde en países enteros con sus gobiernos, todos, han sido mantenidos por la mentira de los medios de comunicación.

El Departamento de Estado a través de sus múltiples organismos desestabilizadores, han invertido millones de dólares de la quebrada economía estadounidense para financiar acaloradas campañas desestabilizadoras, estos recursos se han concentrado mayormente contra los países miembros de la Alternativa Bolivariana para las Américas.

Las inversiones en tecnología, repartidos a los medios de comunicación privados, para conformar inmensas maquinarias desestabilizadoras con sus representantes y periodistas, formados decididamente a prolongar en los laboratorios de la desestabilización, han conseguido desarrollar libretos permanentes de terror, mentiras con la más peligrosa enfermedad mental: odio y disociación psicótica destinado a la población.

Los casos más graves se han dado descomunalmente en los países del denominado Arco Andino.

Los medios de comunicación privados, están quebrados, endeudados e hipotecados, los millones de centimetraje dedicados e invertidos en articulistas, propaganda, caricaturistas, primeras páginas, editoriales, articulistas, no han servido en las desesperadas estrategias desestabilizadoras.

Técnicas en diagramación, portadas, colores, reestructuración de medios de comunicación copiando modelos desarrollados en los cinco continentes han dado al traste en estrategias mal elaboradas.

El terror comunicacional ha fracasado estruendosamente, sin embargo las constantes las reiteradas amenazas no cesan en su afán de cambiar la brújula de la opinión que sobrepaso sus ambiciones.

El codicia de jugosos contratos, su carrera desenfrenada por ubicar representantes en ministerios, direcciones, representantes a los senados, congresos y diputaciones, hizo que los medios de comunicación entraran en un espiral sin retorno.

Sin embargo las estrategias no descansan en sus publicaciones, y como desvelados autómatas, amasan diarias oportunidades que aspiran voltear para cualquier posibilidad al retorno del pasado.

Miguel A. Jaimes N.
venezuela01@gmail.com



Tu opinión es importante. Escribe un comentario