Londres resta importancia a reclamo argentino sobre soberanía de las Malvinas

Por • 18 Feb, 2010 • Sección: Noticias Internacionales, Política Internacional

El Ministerio británico de Asuntos Exteriores restó importancia al nuevo pedido para dialogar sobre la soberanía de las islas, tal y como lo establecen las resoluciones de Naciones Unidas.

Un portavoz del Foreign Office manifestó que las aguas que rodean a las islas están bajo el control de las autoridades del archipiélago y que, por lo tanto, no se verán afectadas por el decreto firmado por la presidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner, para controlar el tránsito marino entre Argentina continental y las islas.

Fernández aseguró que el Reino Unido “desoye” esas resoluciones y adopta medidas “unilaterales” sobre el archipiélago, donde es inminente el inicio de tareas de exploración petrolera por parte de una empresa de capitales británicos.

El decreto establece que cualquier buque que quiera transitar entre puertos ubicados en Argentina y las Malvinas, atravesar aguas jurisdiccionales argentinas hacia las islas o cargar mercancía entre los puertos deberá solicitar autorización al Gobierno del país.

La medida sigue a otras puestas en marcha por Buenos Aires en las últimas semanas, desde que el pasado mes de enero la petrolera Desire Petroleum anunció el próximo inicio de exploraciones petroleras en aguas al norte de las Malvinas.

El Ministerio británico de Exteriores se mostró dispuesto a cooperar con Argentina en los asuntos que afectan al Atlántico Sur y subrayó que actualmente, en Londres, se sigue trabajando para desarrollar buenas relaciones entre ambos países.

“Argentina y el Reino Unido son socios importantes”, explicó el portavoz de Exteriores, quien subrayó: “Tenemos una relación estrecha y productiva en una serie de asuntos bilaterales y multilaterales, que incluyen la situación económica global, particularmente en el G-20, los derechos humanos, el cambio climático, el desarrollo sostenible y la no proliferación de armas”.

Molestia entre parlamentarios

Menos diplomático fue el secretario del grupo interparlamentario encargado de tratar las cuestiones relacionadas con esas islas, el conservador Andrew Rosindell, quien pidió al Gobierno de Buenos Aires que no interfiera en los asuntos de las Malvinas.

“Espero que el ministro de Asuntos Exteriores (David Miliband) se dirija a las autoridades argentinas para decirles que este es un comportamiento inaceptable”, dijo Rosindell, en unas declaraciones recogidas por la agencia local de noticias ‘Press Association’ (PA).

El parlamentario declaró que “han pasado 28 años desde la guerra de las Falklands (1982)”, como los británicos conocen a las Malvinas, y que en este periodo “se ha dejado claro a Argentina que no tienen nada que decir sobre las islas o sobre sus aguas territoriales y que no deberían interferir”.

Rosindell consideró el decreto de la presidenta argentina “la típica treta política” y la relacionó con la oposición de Fernández a la exploración y explotación de los recursos petrolíferos en el norte de las Malvinas por parte de empresas británicas.

El parlamentario británico instó a los capitanes de los barcos que naveguen por esas aguas a que no hagan caso a las peticiones para que obtengan permisos de navegación de Buenos Aires cuando pasen por aguas internacionales en dirección a las Malvinas, cuyas aguas, afirmó, forman parte de la jurisdicción del Reino Unido.

“Cualquier intento de Argentina de reclamar cualquier tipo de derechos sobre la soberanía de esa región es algo que deberíamos tomar muy en serio. Creo que no deberíamos apaciguar a Buenos Aires. Ya sabemos lo que ocurrió la última vez”, dijo.

‘Patético e inútil’

Nicholas Winterton, presidente de este grupo interparlamentario con participación de todos los partidos políticos, pidió al Foreign Office mantener la semana que viene un encuentro para hablar del decreto de la presidenta argentina, que calificó como “patético e inútil” pues, según él, Argentina no tiene ninguna jurisdicción sobre las islas que el Reino Unido ocupa desde 1833.

Tanto el Gobierno laborista, como la oposición conservadora, indicó Winterton, permanecen comprometidos con la soberanía de las islas y con el principio de autodeterminación de sus habitantes.

“Los argentinos vuelven a permitirse un comportamiento hostil, aunque hasta ahora sólo verbalmente, contra un vecino amistoso, las Islas Malvinas”, añadió Winterton.

“Esto no afectará en absoluto a las islas Malvinas. Todo lo que están intentado hacer es impedir el progreso económico de las islas, porque por supuesto que fomentar la exploración de hidrocarburos en esa área es una parte importante del proyecto para lograr un futuro sostenible para las islas”, afirmó.

“No creo que nadie quiera exacerbar lo que ya es una situación difícil, pero ciertamente es importante que el Foreign Office exprese que este decreto no tiene jurisdicción sobre las aguas internacionales”, concluyó Winterton.

El ministerio de Relaciones Exteriores ha tratado de minimizar desde el principio la nueva tensión que suscitó el anuncio del inminente inicio de la exploración de petróleo por varias compañías británicas al norte del disputado archipiélago, cuya soberanía sigue reclamando Argentina por vía diplomática.

LONDRES (Efe-AFP)
17/02/2010



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