Intereses geoestratégicos y geopolíticos mantienen disputa de Francia y EEUU por Haití

Por • 18 Feb, 2010 • Sección: Opinión

Diputado Carolus Wimmer

Un conjunto de intereses geoestratégicos y geopolíticos de Estados Unidos (EEUU) y Francia sobre Haití han agudizado tensiones diplomáticas entre ambos países, por el dominio total sobre la nación caribeña. Esto forma parte de un conflicto imperialista, así como una cortina de humo para no hablar de las violaciones en que incurren las fuerzas de ocupación estadounidenses en la nación haitiana.

Así lo señaló el vicepresidente del Grupo Venezolano del Parlamento Latinoamericano (Parlatino), Carolus Wimmer, denunciando internacionalmente la disputa que protagonizan Estados Unidos y Francia por la ‘ayuda’ a Haití, país caribeño devastado por un terremoto ocurrido el 12 de enero pasado, de magnitud 7,3 en la escala de Richter.

Sostuvo también que la visita del presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, en Haití tiene entre sus objetivos convertir este país en un punto geoestratégico en el Caribe, ya que ve amenazada esa opción por la presencia de las tropas de ocupación de Estados Unidos.

“Se trata de una competencia imperialista, en la que Estados Unidos querrá imponer su tesis de América para los norteamericanos, mientras los europeos no aceptan este dominio total o monopolio sobre un terreno de alto potencial, además energético, ya que alrededor de Haití, en las costas, se han descubierto grandes reservas de petróleo, de manera que igualmente hay grandes intereses económicos energéticos”, detalló.

Wimmer, quien también es secretario de Relaciones Internacionales del Partido Comunista de Venezuela (PCV), mencionó además que la cercanía de Haití con Cuba y Venezuela también es determinante en los intereses de esos países por lograr el dominio sobre la nación caribeña.

“Estados Unidos mantiene una posición geoestratégica para estar más cerca hacia el Sur del continente, por lo que en este momento Haití se convierte en un gran portaaviones militar para tener sus tropas más cerca de la costa para un eventual ataque o invasión”, dijo.

Hizo la salvedad de que Estados Unidos está invirtiendo inmensas sumas de dinero en esta ocupación de Haití, mientras que el presidente de Francia está en búsqueda de ver cómo resuelven este conflicto.

Wimmer recordó que el presidente estadounidense, Barack Obama, aprobó 8,2 mil millones de dólares para construir dos nuevos reactores nucleares, “dinero con el que ya se podría reconstruir Haití, por lo que vemos mayor interés en armamento que en reconstruir la nación caribeña”.

Mencionó la situación de tráfico de niños, de mujeres y de órganos que está ocurriendo en Haití, que consideró producto del trabajo que realiza el narcoimperialismo, a través de especies de sectas religiosas o misiones eclesiásticas relacionadas, incluso con labores de espionaje de la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés) y de organizaciones no gubernamentales (ONG).

El caso más reciente ocurrido en Haití es el de cinco hombres y cinco mujeres, integrantes de un grupo cristiano del estado de Idaho, EEUU, que fueron detenidos en la nación caribeña bajo sospecha de intentar sacar ilegalmente a 33 menores fuera del Estado haitiano, estadounidenses que comparecen ante un tribunal.

Los detenidos argumentaron que creían que los niños eran huérfanos y explicaron que los estaban llevando a un orfanato en la vecina República Dominicana.

Sin embargo, aparecieron ciertas dudas sobre si los niños en verdad perdieron a sus padres, luego de que una de las menores indicó que creía que se dirigía a un campamento de verano y sostuvo que sus padres estaban con vida.

Haití ha tenido que imponer nuevos controles sobre los movimientos de los niños, tras la ocurrencia del sismo, debido al temor de que los huérfanos fueran particularmente vulnerables a ser secuestrados y vendidos para su adopción.

Intenso conflicto
El presidente de Haití, René Preval, ha agradecido a la comunidad internacional la ayuda que envían a su país, pero pidió que los donadores coordinen mejor sus esfuerzos y los exhortó a que no peleen entre sí.

Tras la ocurrencia del terremoto del 12 de enero, el aeropuerto de la capital haitiana, Puerto Príncipe, fue tomado por las fuerzas militares de ocupación de Estados Unidos y se convirtió en un virtual “filtro” para la ayuda internacional.

Tras la decisión de Estados Unidos de desviar los aviones con ayuda humanitaria proveniente de varios países, a Santo Domingo, República Dominica, entre ellos aeronaves de Venezuela y Francia, comenzó la tensión. Por este motivo, varios Estados hicieron públicos sus reclamos al considerar que esta medida, tomada por la nación norteamericana con el argumento de descongestionar el tráfico aéreo en el aeropuerto de Puerto Príncipe, entorpecía la llegada de ayuda humanitaria a los haitianos y todo obedecía a intenciones de parte de EEUU de asumir el control total sobre la nación.

Entre los países que manifestaron su incomodidad ante tal medida se encuentra Francia. De hecho, comenzaron a hacerse públicas las tensiones entre París y Washington.

El ministro de Cooperación de Francia, Alain Joyandet, hizo pública la molestia al embajador de Estados Unidos en Haití, Kenneth Merten, después de que fuerzas de ocupación estadounidenses le negaron el permiso a dos aviones franceses para aterrizar. Una de las aeronaves llevaba un hospital de campo y la otra debía evacuar a ciudadanos franceses.

Vicepresidencia Parlatino
18/02/2010



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