Las mafias colegiadas mercantilistas de derecha, atacan a las alternativas socialistas humanistas

Por • 15 Feb, 2010 • Sección: Tribuna Abierta

Las mafias colegiadas, que en franca violación al derecho constitucional del libre ejercicio de la profesión, se adjudican la potestad de ser quienes facultan o no, a ejercer la profesión obtenida después de años de estudios en instituciones nacionales legalmente avaladas por el ente rector que es el Ministerio del poder popular para la Educación superior Nacional ( es decir después que Ud. hace el esfuerzo por cumplir unas exigencias académicas, cuatro pelagatos interesados, manipuladores y usurpadores de la ley, deciden si Ud. puede o no, ejercer, lo que tanto esfuerzo le costó) Para mi concepto el único requisito valido para ejercer una profesión, es cumplir las exigencias de la universidad o institución donde Ud. estudia. Puesto que la colegiación como tal es asunto voluntario y de expresa decisión del profesional de inscribirse o no en dicha organización (algo similar a ser o no ser miembro de un sindicato, la pertenencia o no, ni implica la violación del derecho al trabajo). En un estado socialista, democrático, participativo y protagónico, los chulos vividores del esfuerzo ajeno, sobran; llámense como se llamen: sindicaleros, directivos, secretarios u otra denominación acomodaticia.

En fecha reciente recibí un escrito infeliz, fechado el 22/01/10. En esa noticia en forma de comunicado, el tesorero y presidenta de la federación de colegios de abogados de Venezuela: Jesús Vergara y Marlene Robles de Rodríguez, respectivamente; en esa nota, ambos denigran de la calidad y cualidad de los estudiantes de la universidad Bolivariana de Venezuela – misión Sucre, del pensum y del contenido teórico del mismo. Ellos expresan las más inverosímiles reservas sobre la inconveniencia de permitir como colegio, la afiliación y derecho al ejercicio de la profesión ¿abrase visto semejante inmoralidad? ¿Han visto mayor cinismo discriminatorio? Eso es precisamente lo que identifica a un sistema de desorganización social, en el cual los privilegios y las ventajas en la tracalería, permitían obtener beneficios teniendo o no meritos para ello. Eso es la cuarta república y sus supervivientes en la quinta, ellos son los que avalaban y servían dócilmente a Lusinchi, CAP O Blanca Ibáñez, etc.

Ahora encuentro sin sorpresa en algunos diarios y medios de información independientes, que el vagabundo, desfachatado, presidente de la federación medica venezolana, Señor Douglas Natera, fija posición a nombre de las alimañas que le dieron el voto para presidir una organización totalmente divorciada del deber ser y de la responsabilidad ética y moral con la salud del pueblo en general, de un gremio que se enaltece por alterar los precios de las medicinas y los honorarios en las clínica privadas, que se encompinchan con las mafias de los seguros médicos, para estafar al estado y, a las empresas privadas, que creen tener en los seguros o pólizas HCM la solución a la ineptitud y vagabundería de los médicos que no prestan servicio eficiente en los hospitales públicos, pero que son eficientes y diligentes en las clínicas privadas de su propiedad o que les emplean para explotar y abusar del dolor ajeno. Fijan posición en contra de os profesionales de la medicina Integral

Siempre he sostenido que la moral de la conducta y desempeño, tanto profesional, como vivencial, deben tener una relación muy estrecha con la predica diaria y la conducta misma en el entorno. Pero es el caso que ese medico Douglas Natera, jamás ha atendido un paciente, no conoce lo que es una relación medico paciente. Para él, lo importante y necesario en la vida es el ingreso económico propio y la posibilidad de obtener ganancias de cualquier conflicto, legitimo o provocado.

He vivido en carne propia en tratamiento, atención y cuidado de los médicos de Barrio Adentro, también la atención de hoy y del pasado en los hospitales públicos, antes de Barrio Adentro, sin exagerar, con todas las limitaciones y los ataques en su contra, la misión Barrio Adentro es una bendición para el pueblo que estaba abandonado a su suerte.

Se puede entender el desespero y la angustia de los chulos del pasado en relación a las nuevas realidades de atención popular. Ellos ven que sus negociados y turbios manejos con la necesidad de los más pobres se les acaban, están mirando como sus medios de enriquecimiento para mantener niveles de vida corruptos y pervertidos, se les va. En su angustia se juegan la cartas que nunca creyeron jugar, solo que la mano no les favorece, la posibilidad de trampa y engaño es escasa por no decir nula. No les queda más que tratar de desprestigiar a la competencia, en su desespero se olvidan que la mayoría de la población pobre y clase media del país ha encontrado solución a sus preocupaciones en las misiones que generosamente patrocina el gobierno Bolivariano y en acatamiento a la carta magna. Los heroicos estudiantes de la medicina integral, son personas dignas que asumen una responsabilidad más allá del simple beneficio económico. Las mafias colegiadas de la FMV, no pueden entender eso. Ellos son formados y formadores de trafico mercantilista, con la salud del pueblo como medio de inversión egoísta, no ven en el paciente, una solución al dolor ajeno, ven una solución a su problema económico y existencial, basado en valores alejados del humanismo y la solidaridad con los necesitados (una traición vil, al juramento hipocrático),

En la medida que la revolución avance, en esa medida las diferencias de clases se agudizaran, es algo inevitable. Debemos estar preparados para imponernos, pero a la vez es de suma importancia romper todas las legislaciones mañosas que crearon los viejos vicios del pasado, para sostener privilegios obscenos. Una de esas hipócritas legislaciones son las leyes mafiosas de los colegios profesionales. La organización legitima pasa por la asociación voluntaria, pero con fines de servir, no de servirse.

Cámara presidente, cumpla su promesa de quitarle el monopolio grotesco del colegio de médicos de explotar a los conductores de vehículos con los certificados médicos, no siga alimentando buitres.

Javier Monagas Maita
javierdelvallemonagas@gmail.com



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