Salvemos al socialismo, evitemos distracción

Por • 14 Feb, 2010 • Sección: Un Grano de Maíz

La Revolución lleva en su seno una profunda lucha de clases, es constante y generalizado el enfrentamiento del Socialismo con las diferentes formas de antisocialismo. Hoy vivimos una situación de confrontación, que no podremos entender sin situarla en medio de la lucha de clases. Esta confrontación presenta dos frentes. Veamos.

Uno, los intentos de desestabilización de la oposición: las guarimbas, las marchas, ataques armados por los fascistas de Mérida, manifestaciones “pacíficas” de las manitos blancas, también las declaraciones de voceros llamando al golpe, al magnicidio.

Este parece ser el flanco principal de la batalla. Nosotros pensamos que no, este frente distrae, ocupa más pantalla, más centimetraje en la prensa, pero no es el importante, no decide el destino de la Revolución, por lo menos, no en este momento, sólo tiene el efecto de ocultar, distraernos de la ofensiva más peligrosa.

La ofensiva más peligrosa se resume en un titular de la Agencia Bolivariana de Noticias: “Gobierno y empresarios se alían para construir modelo productivo socialista”. En este titular se resume toda una política que construye una situación sumamente peligrosa para la Revolución. Sin duda, es una política errada.

Empresario no construye Socialismo ¡Jamás! Esta afirmación casi no necesita argumentación. Aquí sólo diremos que capitalista, criollo, colombiano o gringo, siempre será un ladrón que se apropia del trabajo de los trabajadores.

Nos interesa explorar las consecuencias sobre el alma de la Revolución de esa política resumida en el titular.

Si planteamos que nuestro Socialismo puede ser construido por los capitalistas, estamos diciendo y aceptando que hay capitalistas buenos, que los que llaman al 0800 PRODUCE, y los cudemos, los perez abad, volmer, balsaminos, no explotan, no contaminan y que aceptan la planificación central, impulsan los consejos comunales, que no son enemigos del Socialismo… Más cándida no puede ser la posición.

Así estaremos despojando a la Revolución, a la causa socialista, de razones sagradas por las cuales luchar ¿Para qué hacerlo? ¿Contra quién luchamos? ¿Por qué ser socialista, si ser capitalista es aceptado y es “bueno”?

Todas esas dudas sembradas en el alma popular son terreno propicio para el desencanto y la inacción, que crecen con la confusión. Pero, lo más importante es que todo avance del capitalismo, necesariamente significa un avance en la conciencia egoísta capitalista en grandes sectores de la sociedad, y por lo tanto, una disminución brutal de las posibilidades socialistas.

¿Qué hacer?
Primero, reafirmar nuestro apoyo y fe en el Comandante y en la Revolución. Nunca este pueblo tuvo oportunidad real de construir un mundo mejor, de redimirse, como ahora con la Revolución y el Comandante. Reafirmar que en este país, en esta etapa, el Socialismo se hace con Chávez o no se hace.

Segundo, reafirmar la necesidad de construir Zonas Socialistas, desde donde se irradie la idea y el sentimiento socialista. Zonas para concretar el Socialismo, y para combatir al capitalismo.

Tercero. Reafirmar lo que dicen los Comandantes Fidel, Chávez y Evo: El Mundo en manos del capitalismo sucumbe en años.

¡Chávez es Socialismo!

¡Criticar es amar!

31/01/2010



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