Hu Jintao presidió apertura del año nuevo lunar chino: Adiós al Buey, Bienvenido el Tigre

Por • 14 Feb, 2010 • Sección: Cultura, Curiosidades

Una semana de vacaciones oficiales en China para continuar la milenaria tradición

El Buey o Búfalo, un animal de trabajo, que mira en línea recta, fuerte, pesado, callado y dócil da paso hoy al Tigre, símbolo de valentía, paz y prosperidad, según el calendario chino.

Durante una reunión en el Gran Palacio del Pueblo, el presidente de China, Hu Jintao, el máximo legislador, Wu Bangguo, el primer ministro, Wen Jiabao, y otros líderes de la nación asiática desearon una feliz Fiesta de Primavera a todos los ciudadanos del país, con motivo del Año Nuevo Lunar.

La referida celebración es la festividad tradicional más importante para los chinos, quienes viajan por millones en estos días para encontrarse con sus familias y disfrutar juntos de tan deseada fecha. Para la ocasión disponen de una semana de vacaciones oficiales, las cuales comenzaron el 13 de febrero.

También, Li Changchun, miembro del Comité Permanente del Buró Político del Comité Central del Partido Comunista de China, visitó a los actores y personal del programa de gala del Año Nuevo Lunar de la Televisión Central (CCTV) durante un ensayo y los exhortó a presentar una excelente oferta.

La velada, que se realizó este sábado por la noche, es la emisión televisiva más popular del gigante asiático, según resaltan medios de prensa.

El calendario chino es lunisolar. Tiene en cuenta tanto el ciclo de la Tierra alrededor del Sol (año), como el de la Luna alrededor de la Tierra (mes), a diferencia del gregoriano, que utiliza solo el primero.

Seis décadas componen su siglo, dividido en cinco ciclos de 12 de años, cada uno representado por un animal: Rata, Buey, Tigre, Conejo, Dragón, Serpiente, Caballo, Oveja, Mono, Gallo, Perro y Cerdo.

Con la segunda Luna Nueva (dato lunar) después del Solsticio de Invierno (21 o 22 de diciembre – dato solar) se inicia ese almanaque, de ahí que no tenga una fecha exacta en el gregoriano, sino que varía entre el 21 de enero o el 21 de febrero. En 2010 el Año Nuevo Lunar o Fiesta de la Primavera comienza el 14 de febrero, aunque para China es el año 4708 por asociarse su origen al 2697 antes de nuestra era, y terminará el 2 de febrero de 2011. Se trata en realidad de la Luna Nueva en Acuario.

A razón de lo descrito, el signo de este año volverá a reinar en 2022, pero el Tigre de metal, en 2070.

Según la filosofía china, el animal correspondiente al año en que nacemos influye en la personalidad y respuesta a hechos cotidianos.

Mientras, en el carácter intervienen los Cinco Elementos de la materia (metal (otorga fuerza de voluntad), agua (sensibilidad y persuasión), madera (aumenta la creatividad y la imaginación), fuego (proporciona dinamismo, energía, y pasión) y tierra (inspira estabilidad, productividad, sentido práctico).

Por tanto, la combinación de 2010, el Tigre de metal, pondrá a prueba nuestra disposición o capacidad para enfrentar y solucionar los conflictos o cambios repentinos de este año con paz y armonía, así como la de concretar proyectos o metas. Este signo, de acuerdo con los conocedores del tema, impulsará la felicidad y prosperidad.

Al mayor felino corresponde además el comienzo de la primavera, buena ocasión entonces para despedir el crudo invierno del año viejo.

El 2009 fue el Año Mundial de Darwin y la UNESCO nombró 2010 como el de la Biodiversidad con el objetivo de reducir y frenar la degradación global animal y vegetal.

Sirva el nuevo período para prestar más atención a la importancia de la conservación del Tigre, especie en peligro de extinción, máxime si ocupa el primer lugar en la lista de las críticamente amenazadas, al quedar poco más de tres mil ejemplares en estado salvaje en el planeta.

Por suerte, desde hace algunas semanas su imagen acompaña los preparativos para la celebración, en muchos casos, con mensajes de su necesaria protección.

Según cuenta la leyenda popular, la palabra año (Nian en chino) era una bestia que dormía en la profundidad de las aguas y que se despertaba una vez al año, para comerse a los seres humanos.

Como nadie sabía a quién le tocaba morir, cada año, antes del despertar del monstruo, se reunía toda la familia para cenar juntos y compartir un buen momento junto a los seres queridos.

Al día siguiente, los sobrevivientes se saludaban con un góngxi (felicitaciones en chino) y celebraban jubilosamente la llegada de un nuevo período. En uno de los ataques del monstruo Nian, la gente descubrió que la bestia tenía temor del color rojo estridente y al ruido de la quema de bambúes.

Desde entonces, para el año nuevo se usa ropa de color roja, se pegan coplas rojas con mensajes de buen augurio en el marco de los puentes y se tiran fuegos de artificio como una forma de ahuyentar los malos espíritus y dar bienvenida al nuevo año.

Prensa Latina- Agencias
14/02/2010



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