A mover ese Ravello

Por • 14 Feb, 2010 • Sección: Tribuna Abierta

La vida pública exige mayor prudencia que la privada. Los desbordamientos públicos son más aparatosos que los que puedan ocurrir dentro de la protección de la privacidad. Uno no debe andar mentándole la madre a la gente y menos a los periodistas ni mucho menos ir ofreciendo coñazos a diestra y siniestra, cosa que no se le ocurre ni al Inca Valero. La justicia en este mundo viene de donde menos se piensa.

Pero no son lecciones de prudencia ni mucho menos de buenos modales los que pretende este escrito entre otras cosas porque el sujeto de marras ya no aprende, es demasiado tarde.

Envalentonado en la supuesta inmunidad que le confería su postura de mampostería de pacotilla olvidó completamente que él no se mandaba solo y que su posición en la empresa se tasaba en número de acciones y en rendimiento contable. Innumerables veces le recordó la vida real que los tirapiedras tienen sus días contados y que los compinches de trapisondas, que hicieron del canal propiedad del Estado un basurero, exigirían balances, incremento de capitales, rendimiento de las inversiones. Ravelo se metió con los coroticos del pesebre y con eso no se juega. Pretendió hacer más e hizo menos, es decir, puso la torta, se le vio el cobre. El reinado de los reales perdura hasta cuando aparece un manda más mejor acaudalado que le dice sin disimulo “a mover ese ravelo”. Ya lo había dicho innumerables veces su secuaz con esa gracia de filósofo del ridículo: “la lengua es castigo del cuerpo”.

Pero lo sucedido al guapetón contiene otras señales.

El partido político globoadeco solo servía para la atomización de la oposición esmirriada y esta tiene demasiados dolientes apurados por conseguir lo suyo con el trabajo de otros. Más allá, el pueblo continúa su ascenso de masas y no puede seguir negándose el mejoramiento social de las capas más empobrecidas. Avanza en especial la educación como emblema de libertad y de progreso con gran peligro sorpresivo para quienes piensan que lo de Venezuela es una “pesadilla”.

Los accionistas colocan los reales en el mercado como inversión, no como financiamiento de un partido político anotado a perdedor porque este es el peor negocio del mundo, máxime cuando al “tirano” le rebotan las intrigas, las mentiras y las argucias de gente empobrecida moralmente. La patria sigue su camino de progreso con tropiezos y dificultades pero con optimismo. Los accionistas de globoterror así lo han entendido y en consecuencia lo mandaron a mover ese Ravelo.

Mérida, 13 de Febrero de 2010.

Antonio Rangel C
mavet456@cantv.net



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