Persiste la burocracia cultural de Farruco Sesto en Venezuela

Por • 6 Feb, 2010 • Sección: Tribuna Abierta

Presidente Chávez atención.

No es el “…dialogar con todos los sectores” nada más, es cambiar las estructuras organizacionales de relaciones  administrativas para la  producción pertinentemente adecuada en empresas culturales socialistas.

Desarrollar un proceso cultural informativo  incluyente que responda menos a la gerencia caprichosa y empedernida de sus directivos, teniendo los soberanos intereses del pueblo como meta administrativa cultural.

Tomar en cuenta  el primer plan socialista de la nación, la ley orgánica de consejos comunales, la ley orgánica de educación y, la futura ley orgánica del trabajo, al unísono incorporarlas protagónicamente al ejercicio plural de la cultura como seguridad de Estado.

Es urgentemente requerido por el país, un esquema ministerial cultural de producción de riquezas cognitivas en  uso y beneficio social donde no se hagan ricos solo sus amigos y parientes persistiendo el beneficio personal  blindado por sus asesores jurídicos contratados para ello, ya que  mantiene -y está demostrado- el  tradicional modo de contrato  explotador e irresponsable hacia los trabajadores.

Trabaja con un personal que acata los modos de  producción capitalista amparado leoninamente en un derecho al trabajo legal pero injusto. La derecha Roja con  Farruco Sesto como ministro.

Compuesto por asociados al clan Sesto; parientes, amigos, deudos que saquean, aprovechando los beneficios  desde el 2005-2008 amparándose entre ellos mutuamente se  niegan a realizar  las contralorías sociales en la institución que  actualmente se mantiene enquistada  en una burocracia clientelar adversa  entre un  Ministerio del Poder Popular para la Cultura signada por intereses particulares de un colectivo que no produce beneficios trascendentes al pueblo. Todo para sus beneficios de grupo.

Y mientras los artesanos, artistas, cultores entre otros mueren esperando su inclusión. Esperando la Ley Cultural.

El ministro Sesto “parece olvidar” que durante su ultima estadía en el aparato cultural del Estado no concreto ni siquiera viabilizo el   proceso  de  confección de la necesaria orgánica ley cultural, aspecto requerido por todos los venezolanos en  la diversidad cultural actual. Burocratizo más la institución en ineficacia.

Las divisiones ministeriales ahora existentes, la clasista “división del trabajo” campea para su control personal en “fundaciones culturales” otorgándolas a sus  preferidos  los presupuestos millonarios como cuotas de poder político-económico que acaban con el  ministerio. Y no se ven las obras socialistas. Mientras tanto el personal de base ni siquiera es dignamente contratado, es despedido al capricho de ellos.

Cada vez más de lógica capitalistas con sus trabajadores de base, mientras sus colocados administran fundaciones como haciendas particulares en detrimento de  los verdaderos intereses del pueblo. Se exige una intervención a estás fundaciones un inventario contralor.

Las industrias culturales regionales de producción social. La cultura endógena con su ley orgánica de cultura aguardan.

Alejandro Álvarez Osuna
arteawao2003@yahoo.es



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