4 de Febrero de 1992

Por • 4 Feb, 2010 • Sección: Reflexiones

El 4 de febrero se intentó desalojar del gobierno a quienes habian envilecido el alma de nuestra república

Hoy 4 de febrero día del comienzo, de una nueva esperanza para Venezuela aquel año 1.992.

En efecto ese día las instituciones temblaron, no porque se estaba en presencia de un movimiento telúrico, sino que temblaban los hombres que ocupaban esas instituciones ya que sabían que se aproximaba el comienzo de su fin.

Efectivamente fue así y el comienzo de la estabilización política en Venezuela se da, una vez que es electo nuestro comandante Hugo Rafael Chávez Frías, producto de aquel movimiento y de aquel día 4 de febrero.

El día anterior es decir el 3 de febrero de aquel año, del “POR AHORA”, nuestro Jefe Comandante, escribe una proclama que muchos desconocen y que es, en honor a este día, prudente presentarla, para que la lean y saquen conclusiones definitivas y sepan, que quien gobierna lo hace con una sola intención, la cual es, la de darle poder al pueblo, como lo ha venido haciendo.

La proclama expresaba:

“La acción militar que se llevará a cabo inmediatamente tiene como propósito desalojar del gobierno a quienes han envilecido paulatinamente el alma de nuestra República de Venezuela.

Nosotros, como militares herederos del Ejército Libertador, no podemos permanecer indiferentes a lo que hoy sucede. El inmenso grado de corrupción que plaga todas las esferas de nuestro país, la gran cantidad de privilegios con que cuentan algunos, la falta de castigo a las personas que todos sabemos culpables de haber tomado indebidamente dineros públicos, las políticas económicas que colocan en posición deplorable a los venezolanos más sencillos, la venta a consorcios extranjeros de nuestras empresas fundamentales, la imposibilidad que tiene la gran mayoría de los venezolanos para satisfacer sus necesidades básicas, la ineficiencia del sistema y de todos los servicios públicos y en fin el desconocimiento de nuestra soberanía en todos los terrenos, nos fuerzan a tomar una acción destinada a reivindicar la democracia.

El Presidente de la República no es una persona confiable para representar el país en las negociaciones sobre el Golfo de Venezuela, dice una cosa un día y otra al día siguiente… Nadie puede tener seguridad en sus afirmaciones.

La renovación de la democracia son motivos más que suficientes para emprender la acción de las armas, y son ideales por los cuales vale la pena asumir un riesgo hasta el sacrificio.

Si nuestro movimiento resulta triunfante, le entregaremos el poder a nuestro pueblo para que vivamente lo ejerza. Si nuestro movimiento no llegare a alcanzar los objetivos deseados, sabemos que la mentira se utilizará para descalificarnos.

A la víspera de nuestra acción, esperamos que los venezolanos ejerzan, como en seguida lo haremos nosotros, el derecho constitucional a la rebelión, y deseamos que nuestros compañeros de armas ubicados en el pensamiento y en la acción del Padre de la Patria sean capaces de asumir una conducta cónsona con los ideales de Simón Bolívar”.

La acción se ejecutaría según lo planificado pero, el objetivo principal no se cumplió. En este sentido debo decir que, para muchos no se cumplió, ya que evidentemente era conseguir el control del Ejecutivo, para restablecer la maltratada Constitución, pero quien puede afirmar lo contrario, esa frase “POR AHORA”, viene a tronar en los oídos de quienes ocuparon cargos en la anterior República, hoy ese “por ahora” paso al olvido y entro el ahora, por eso aquel movimiento de militares descontentos, que apoyados por parte del pueblo, trataron de restablecer preceptos de la Constitución, que estaban siendo incumplidos, como en efecto, posteriormente se conformó en un movimiento fuerte, donde el pueblo lo integra y es el que decide, digan lo que digan, hoy es el pueblo quien decide.

En efecto, si observamos las decisiones que se toman desde la Asamblea Nacional veremos que es el pueblo quien viene decidiendo, ya que el pueblo puso a esa gente en esos curules para que los representara y ellos participaran, decidieran lo que el pueblo quiere y de allí que dichas decisiones son tal validas como si dentro de la Asamblea estuvieran mayorías o no y ello es producto de aquel 4 de febrero del 1.992 cuando el empuje y el coraje de un hombre, acompañado de otros que doblaron la esquina para esconderse hoy, actuaron con apego de la Constitución de entonces, en su artículo 250, que los autorizaba como ciudadanos investidos de autoridad, a restablecer la vigencia efectiva de la Constitución.

Eran hombres que habían entendido que la Constitución de la República venía siendo conculcada por los personeros del gobierno de entonces, encabezados por Carlos Andrés Pérez.

Se dice que Hugo Rafael Chávez Frías, así como los que lo acompañaron aquel día, fueron jóvenes militares formados de acuerdo al Plan Andrés Bello, plan que generó en estos jóvenes militares ideales propios, lo que dio como consecuencia, y hoy lo vemos, unos oficiales críticos que se basaban en lo que el General Jorge Osorio, Director de la Academia Militar de entonces, mantenía como máxima: “Un soldado hace la defensa y contribuye al desarrollo debiendo para ello interactuar con lo político”.

Eliminando con ello el ideal el militar autocrático que generó el período del 48 al 58.

Los Oficiales que intervinieron en aquel movimiento fueron los de las promociones de Chávez y de Arias Cárdenas.

Estos fueron los instructores de los nuevos oficiales del ejército, lo que les permitió, utilizando la Cátedra Bolivariana, enrolar a nuevos oficiales sin que la superioridad se diera cuenta.

La posición que mantenían era clara, ya su posición era la de tener una formación hacia la política estudiando en diversas Universidades, tanto nacionales como extranjeras.

La acción militar llevada adelante por los comandantes bolivarianos la produjeron de ocho comandos: los teniente coroneles Hugo Chávez Frías y Joel Acosta Chirinos, fueron los responsables del comando de Caracas.

Francisco Arias Cárdenas tuvo la conducción del comando Guajira, correspondiente al estado Zulia; Jesús Ortiz Contreras y Jesús Urdaneta Hernández asumieron la dirección del comando Jirahara que cubría Aragua y Carabobo.

Además formaron parte del levantamiento otros cuatro comandos: Timotocuica, que correspondía a Mérida y Táchira; Varyna que cubría Barinas y Apure; Cumanagoto de la zona de Oriente; y Piaroa de Bolívar y Amazonas. Aparentemente estos últimos cuatro comandos saldrían luego de que se conociera el triunfo en Caracas, estos comandos no salieron el 4F por falta de coordinación y de comunicación.

En fin AHORA es el presente y se extenderá hacia el futuro ahora “Para Siempre” duélale a quien le duela. Sabemos que existen problemas en la actualidad, pero se están corrigiendo en la búsqueda de una mejor Venezuela repleta de sabores no de sin sabores como lo planteo la gestión de la Cuarta República. Hoy tenemos un pueblo que opina, lo oyen y resuelven, antes no. Se dió cumplimiento a la Proclama de Chavez, salieron los que habian enviledcido el alma de nuestra República.

Dr.José Agustín Reverón
reveron.jose@gmail.com



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