Reinventar la praxis política

Por • 22 sep, 2009 • Sección: PSUV

A propósito de la entrega del premio Libertador al Pensamiento Crítico 2008, en su IV edición, al escritor húngaro István Mészáros por su destacada obra: El desafío y la carga del tiempo histórico: El Socialismo del siglo XXI. Han surgido una serie de reflexiones sobre el papel del partido y las nuevas concepciones marxistas de organización, el propio presidente Chávez ha convocado al debate profundo en el camino por la construcción de la organización llamada a ser la vanguardia de la Revolución Bolivariana, que no es otra que el Partido Socialista Unido de Venezuela PSUV.

En ese sentido nos permitiremos hacer algunas reflexiones como un pequeño aporte para que este gran proyecto organizativo no fracase en las aguas de la realidad tempestiva de Venezuela, donde algunos los actores políticos aunque tienen un discurso de avanzada actúan de una manera conservadora al más claro estilo de la llamada cuarta república, en ese mismo orden de ideas hemos visto con preocupación el caso de la conformación de las patrullas socialistas, en esta materia ha ocurrido que algunos de nuestros funcionarios de alta jerarquía usando viejas estrategias heredadas, instruyeron los empleados bajo su jurisdicción, para que de manera obligatoria (coercitiva) presentaran determinado número de planillas (patrullas) llenas, lo que desnaturalizo el proceso pues lo que debió ser una experiencia innovadora al ponerse de acuerdo para activar, reunirse y dialogar, se convirtió en cumplir una simple meta (requisito más bien diría) al estilo de la maquinaria electoral del tradicional 1x 10 donde los jefes agarraron los nominas de los empleados y las vaciaron en los formatos del PSUV, así además se aseguraron la manera de seguir moviendo la militancia de manera clientelar.

Esa manera de hacer política ha traído como consecuencia que el hartazgo general de la gente con la política y con las instituciones que deben representarnos sea muy profundo. Los partidos políticos ocupan los últimos lugares de credibilidad y de aprobación en las encuestas nacionales, la desconfianza y el desprecio ciudadano, se ve cuando la popularidad de presidente cuadriplica su propio partido.

El proceso de degradación de la práctica política no se ha iniciado hoy. Tiene su raíz histórica: las estructuras políticas, económicas y sociales excluyentes que hoy se mantienen en la estructura del estado, fueron implantadas desde la Colonia hasta el presente. Un proceso en el que la lucha de diversas fuerzas sociales y pueblos originarios abrieron espacios y derechos durante siglos a un proyecto se está iniciando apenas con la Revolución Bolivariana.

La exclusión, la corrupción e inmoralidad, y el manejo del poder por algunos dirigentes “revolucionarios” devenidos en cogollos elitescos, han llevado a un profundo desgaste a la política en estos diez años.

La ilegitimidad de la política, convertida casi en sinónimo de corrupción, el desprestigio de las estructuras políticas del Estado que debieran representar a la gente,  esto incluye toda la burocracia heredada del estado burgués, los escándalos permanentes y la náusea que provocan, obligan al movimiento revolucionario a reinventar la política misma. Recuperar a la gente, a los ciudadanos y los pueblos, como el origen del poder. Darles la capacidad de controlarlo, de exigir rendición de cuentas a las autoridades y poder revocarles (retirarles) el mandato que se les dio mediante el voto, si aprovechan o abusan del poder. Devolverle ética a la política y hacer valer el protagonismo que da la constitución para aplicar la ley en los delitos como la corrupción, para perseguirlos de por vida.

Reinventar la praxis política pues es hacer consiente al militante revolucionario en la democracia participativa y comunal, con un partido abierto, con elecciones internas obligatorias, pérdida del cargo de los tránsfugas y efectivo control ciudadano, en la discusión y reflexión permanente con la crítica y la autocritica. Esto es parte fundamental de lo que debería asumir una organización que avance hacia el socialismo del siglo XXI, al claro estilo Robinsoniano es necesario inventar una nueva manera de praxis política para que surja la Patria Socialista.

Antonio González Ordoñez
Ordonez47@hotmaiul.com
Aordonez47@gmail.com



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