Líderes mundiales rechazan golpe de Estado en Honduras

Por • 29 Jun, 2009 • Sección: Nota del día, Noticias Internacionales

Los líderes políticos mundiales se pronunciaron este domingo ante el golpe de Estado perpetrado por fuerzas militares hondureñas contra el presidente constitucional de ese país, José Manuel Zelaya, y el resultado fue el rechazo y la condena a la ruptura del orden constitucional y la violación del sistema democrático, el desconocimiento del nuevo Gobierno y la exigencia unánime de restituir al mandatario en su cargo.

El primero en pronunciarse fue el presidente venezolano Hugo Chávez Frías, quien calificó la acción como “un golpe de Estado troglodita, de los tantos que ocurrieron en 10 años en América Latina”.

De igual manera, destacó que esos soldados se encuentra la burguesía hondureña, los ricos que convirtieron a Honduras en una república bananera, y que Venezuela no reconocerá gobierno diferente al de Manuel Zelaya, “hasta que el pueblo elija otro presidente distinto”.

Inmediatamente, el mandatario boliviano, Evo Morales manifestó su más “contundente rechazo a las acciones golpistas de los militares de Honduras, porque desprestigian a las fuerzas armadas de esa nación, cuya labora es participar democráticamente en las decisiones que toma el pueblo”, enfatizó.

Seguidamente, el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, condenó severamente el golpe militar en Honduras, pidió la colaboración del mundo contra este golpe de Estado y consideró necesario que la comunidad internacional se una en contra de esta grave alteración del proceso democrático del continente.

Por su parte, la Unión Europea (UE) condenó unánimemente el golpe militar en Honduras contra el presidente Zelaya y pidió la inmediata restitución del orden constitucional, según anunció el ministro español de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos.

Minutos después, el Canciller de la República Checa, Jan Kohout, país que preside la UE este semestre, confirmó la condena comunitaria y la petición de puesta en libertad de Zelaya.

Más tarde, a través de un comunicado de Estado, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, pidió a todos los actores políticos y sociales en Honduras “que respeten las normas democráticas, el imperio de la ley y los fundamentos de la Carta Democrática Interamericana’, aseveró.

En tanto, el presidente de la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU), el nicaragüense Miguel D’Escoto, condenó el golpe de Estado y sostuvo que la única solución es que el presidente constitucional y democráticamente elegido vuelva a su cargo y ejerza las funciones que le atribuyó el pueblo.

D’Escoto convocó para este lunes a una reunión de emergencia, pero advirtió que el pronunciamiento de la ONU será de condena total y categórica ante los hechos que han roto el hilo constitucional en Honduras, con el aval del ejército y el Congreso de esa nación.

Igualmente, el presidente de Nicaragüa, Daniel Ortega, convocó para domingo y lunes una reunión extraordinaria de los presidentes de la región y del Alba, a fin de revertir el golpe militar en Honduras, “un acto terrorista contra la institucionalidad democrática en América latina.

Por su parte, la Jefa de Estado argentina, Cristina Fernández, sostuvo que el golpe de Estado concretado por los militares y la detención del presidente de ese país es “un hecho que nos remonta a la peor barbarie de nuestra historia política”.

Asimismo, el mandatario costarricense, Oscar Arias, instó a la comunidad internacional a condenar “sin ninguna contemplación” el golpe de Estado porque “representa un retroceso lamentable no sólo para la democracia hondureña sino para la democracia centroamericana y de todo el continente.

El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, expresó su “enérgica condena por la detención y expulsión ilegal de Zelaya”, consideró inaceptable que “por la vía de hechos consumados se altere el orden constitucional y la estabilidad democrática de Honduras”, y constató que “no hay ni puede haber solución a la crisis hondureña fuera del marco constitucional”.

La secretaria de Estado de EEUU, Hillary Clinton también condenó la expulsión de Zelaya tras un golpe de Estado militar e instó a “todas las partes en Honduras a respetar el orden constitucional y el estado de derecho, para reafirmar su vocación democrática y comprometernos nosotros mismos a resolver las disputas políticas de forma pacífica.

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula Da Silva, exigió la inmediata restitución del depuesto mandatario y condenó “de forma vehemente la acción militar que resultó en la salida del presidente de Honduras”, porque acciones militares de este tipo configuran un atentado a la democracia.

El mandatario salavadoreño, Mauricio Funes, también condenó el golpe de Estado realizado por la cúpula militar hondureña y pidió la inmediata restitución del presidente constitucional”.

El Gobierno de México se unió a la ola de rechazos y condenas, y exhortó a todas las partes involucradas a restablecer, lo antes posible, el Estado de derecho, la institucionalidad, los valores democráticos, y en particular permitir el regreso de Zelaya.

Incluso, el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte condenó la expulsión del presidente Zelaya y llamó a “la restauración de un gobierno democrático y del orden constitucional en Honduras”, declaró el viceministro de Relaciones Exteriores, Chris Bryant.

Por su parte, el presidente ecuatoriano Rafael Correa ratificó el absoluto rechazo a “esta brutalidad infame de las oligarquías de siempre y de ciertas Fuerzas Armadas que nunca han estado con su pueblo, sino con los poderes fácticos”-

“Jamás reconoceremos otro gobierno que no sea el de Manuel Zelaya y en forma incondicional, si no, la oligarquía hondureña se habría salido con la suya”, refirió Correa.

El Gobierno de Uruguay también señaló que “no reconocerá a un eventual gobierno que pudiera surgir de una situación de ruptura de la legítima institucionalidad democrática” y calificó la acción como “un hecho muy grave que condiciona a todas las democracias de América Latina.

La Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) rechazó enérgicamente el golpe de Estado en Honduras, respaldó al gobierno constitucional del presidente Zelaya y sostuvo que no reconocerá ninguna situación que implique la ruptura del orden institucional democrático, del estado de derecho o que comprometa la estabilidad de la República.

Los cancilleres del Sistema de Integración Centroamericana (Sica) exigieron desde Managua, capital de Nicaragua, la inmediata restitución del presidente de Honduras y desconocieron la designación ilegítima del Roberto Micheletti, como jefe de Estado.

El Gobierno de Cuba consideró “brutal y criminal el golpe de Estado en el referido país, reclamó el retorno a su puesto del presidente Zelaya y garantías para la vida de la canciller Patricia Rodas, e instó a las organizaciones internacionales y a la opinión pública hondureña a condenar el suceso.

El Grupo de Río también expresó su “más enérgica condena al golpe de Estado, exigió la restitución en el cargo del presidente y rechazó “el uso de la fuerza armada en la detención arbitraria del jefe del Ejecutivo, quien fue obligado a abandonar el país”.

En horas de la tarde, la OEA emitió una resolución cuyo contenido rechaza y repudia enérgicamente el golpe de Estado, exige el inmediato, seguro e incondicional retorno del presidente Zelaya a sus funciones constitucionales.

“Reafirmamos la importancia del derecho irrestricto a los derechos humanos y las libertades fundamentales y el principio de la no intervención en los asuntos internos de los Estados, reiterando los principios establecidos en la carta de la OEA y la carta democrática interamericana sobre el fortalecimiento de la institucionalidad de los Estados miembros”, reza el texto.

El presidente de la República Dominicana, Leonel Fernández, declaró que el golpe de Estado “debe ser rechazado categóricamente porque en el futuro podría tener un efecto de contagio hacia otras naciones de la región y volveríamos así a un período de barbarie”.

Adicionalmente, los países integrantes del Mercado Común del Sur (Mercosur), en la vocería del presidente paraguayo, Fernando Lugo, coincidieron en una firme postura de condena a cualquier evento que ponga en riesgo el orden constitucional y la voluntad manifestada por el pueblo hondureño en elecciones libres.

Igualmente, el ex presidente cubano Fidel Castro calificó las acciones como hechos de carácter netamente fascistas, y sostuvo que si se enfrenta con firmeza el problema, ‘los golpistas acorralados y aislados no tienen salvación’.

“Con ese alto mando golpista no se puede negociar, hay que exigirle la renuncia”, enfatizó.

Incluso, el mismo pueblo hondureño se ha pronunciado durante todo el día y dice que no permitirá “se rompa el orden constitucional por culpa de estos traidores, vende patrias arrastrados de los grupos de poderes”.

“Vamos a demostrar que Manuel Zelaya es querido por el pueblo y exigimos que lo retornen nuevamente a la casa de gobierno”, gritan los hondureños agrupados frente a la casa presidencial del mandatario depuesto.

ABN  29/06/2009    



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