La Esperanza de San Bernardino añora por un milagro

Por • 20 Abr, 2009 • Sección: Municipio Bolívar

El caserío está ubicado en la zona rural del municipio Simón Bolívar; donde carecen de vías en buen estado, servicio de agua potable, asistencia médica y presencia policial

Solicitan que arreglen la vía antes de la llegada de las lluvias
Gobiernos van, gobiernos vienen y las condiciones en el sector La Esperanza de San Bernardino en el municipio Bolívar siguen siendo las mismas o hasta peor.

Una ruta intransitable, carencia de servicio de agua potable, falta de asistencia médica y nada de seguridad, son algunas de las características que definen a esta comunidad integrada por hombres y mujeres luchadores, que día tras día, pese a las vicisitudes, se las ingenian para salir adelante.

Muchas han sido las promesas que han escuchado los vecinos de La Esperanza de San Bernardino, pero pocas son las mejoras que han recibido. Un camino de tierra con barrancos pronunciados es la realidad que desde hace años viven.

Se acrecienta
El deterioro de la ruta hacia este caserío es una de las causas de la falta de transporte público; pues son pocas las personas que se atreven a prestar traslado para esta zona ubicada en la parroquia San Cristóbal de la capital de la región, donde gran parte de los habitantes se dedican a la cría de animales.

Exigen
La humildad de los vecinos de La Esperanza de San Bernardino es tanta, que sólo piden que raspen y aplanen el camino por donde a diario transitan los vehículos; pues están conscientes de que el asfaltado de esta ruta es costoso. Sin embargo, pese a que sus exigencias son pocas, los entes de gobierno hacen caso omiso a las voces que desde este sector rural claman ayuda

Tener agua potable es un privilegio en esta parte de la región. Niños, jóvenes, adultos y abuelos se las ingenian para gozar del líquido. Tobos, burros y “carruchas” sirven de medio para trasladar el agua desde los pozos más cercanos; pues los cisterna “pasan de año en año”.

Según relató Jesús Rodríguez, vecino de la comunidad, enfermarse es un lujo, pues, en vista de que carecen de módulos asistenciales, al momento de presentar una emergencia deben buscar quien les realice un servicio de transporte express hacia el hospital más cercano; traslado que puede llegar a costar “un ojo de la cara”.

La falta de transporte sumado a la necesidad de salir a la ciudad a trabajar para costear los gastos del hogar obliga a la mayoría de los habitantes de La Esperanza de San Bernardino a usar mototaxis que cobran 15 o más bolívares por un servicio hasta la entrada del caserío.

Yeraldyn Vargas
Diario El Norte
20/04/2009



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