Psuv busca convertirse en algo más que una maquinaria electoral

Por • 6 Abr, 2009 • Sección: PSUV

El partido engendrado por Hugo Chávez emprende un reacomodo que implica, entre otros ajustes, la implantación de una figura de base distinta, y más pequeña que los actuales batallones. Analistas sostienen que uno de los principales retos que afrontará la tolda roja será lograr independencia del máximo líder y generar propuestas incluyentes

Luego de un año de gestación, otro más de articulación y tres pruebas electorales, el Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv) entra en reestructuración.

El cronograma, pautado por una comisión de la tolda y anunciado por su presidente, Hugo Chávez, establece que en cinco meses los rojos deben poner orden en sus filas y prepararse para el impulso de la tercera fase del proceso revolucionario, enfrentar la crisis económica y otras dos
batallas en las urnas en 2010.

El vicepresidente de la organización, general (r) Alberto Müller Rojas, hace hincapié en que lo que urge en esta etapa es darle mayor funcionabilidad a los batallones socialistas, que en un principio fueron concebidos como las mínimas unidades de organización de la tolda, y se plantearon para agrupar entre 200 y 300 personas.

La práctica demostró que esto no era viable, reflexiona Müller Rojas. Reconoce que en la mayoría de los casos el quórum no superó ni las 70 personas, pero en otros, los batallones no pasaron de ser un registro en el papel.

Apatía
Los 5 millones 722 mil 17 psuvistas no han acudido en pleno a las tres elecciones registradas. Según datos del directivo Jorge Rodríguez, un millón 800 mil se ha mantenido en las filas del abstencionismo.

Datos internos han revelado que menos de dos millones y medio participaron en comicios internos, y que no más de millón 500 acudieron a las reuniones sabatinas de la tolda.

“Los batallones socialistas no son funcionales para el debate político ni para la formación de cuadros. No resultaron todo lo que nos planteamos, y por eso estamos buscando otra figura que sea más funcional. Estamos incorporando los comités por el Sí y los frentes sociales que resultaron fórmulas exitosas en el referendo de la enmienda, y estamos viendo como los transformamos en centros de debate”, explica.

¿Batallones o comités? El nombre parece ser lo de menos. Unidades más pequeñas es la conclusión a la que llegaron en el seno de la tolda roja.

“La práctica ha demostrado que es más viable lograr que entre 20 y 30 personas puedan discutir, pero además hay que considerar el aspecto fisico: no todos los lugares están adecuados para recibir a 300 personas, ni tampoco existen 14 mil 700 espacios aptos para el debate todos los sábados, que es lo que se requeriría para que todos los batallones registrados actualmente discutan”, acota Héctor Rodríguez, directivo de la Juventud del Psuv.

Otra inquietud se ha hecho presente en los análisis de los socialistas. Alberto Castelar, diputado a la Asamblea Nacional, precisa que los esquemas reproducidos atienden a las coyunturas electorales. “Durante las campañas, las patrullas y los comités se organizaron en torno a los centros electorales, y utilizaron los padrones de los batallones que también se dividieron geográficamente. Pero el batallón no tiene por qué estar al lado de un centro de votación necesariamente”.

Nicmer Evans, politólogo afín al proceso revolucionario, coincide e insiste que si bien esta estructura ha facilitado la movilización electoral, ha frenado la incorporación de otros sectores que se sienten identificados con el proyecto socialista.

“La emulación de la estructura militar, los batallones y las circunscripciones, ha cumplido un rol importante pero no ha permitido organizar sectorialmente el partido, sino geográficamente. Le da la espalda a realidades concretas como el que no todo el mundo hace política en su sector de origen sino en su espacio de trabajo, de estudio o de identidad colectiva”, argumenta.

La directiva de la tolda designó una comisión integrada por Diosdado Cabello, Rafael Ramírez y Aristóbulo Istúriz para la articulación de los movimientos sociales en un Frente Nacional de Masas.

Francisco Ameliach, directivo de la tolda, apunta que la figura mínima de organización de este frente serán los comités, guardando la categoría de batallones para el partido.

Entre 7 y 12 militantes compondrán cada comité que se erigirá sectorialmente. En síntesis, este intento persigue la finalidad de organizar a la masa trabajadora dentro de la ideología socialista, acota Ameliach.

El diputado subraya que el Frente de Masas no se limitará a las barreras del partido, por lo que un integrante de un comité no necesariamente debe militar en las filas rojas.

Evans opina que “esta redimensión e incorporación de frentes nos permitirá ver lo que puede ser la doble misión del partido que es la consolidación del proyecto, pero también la movilización de las masas”.

Diagnóstico
El censo e inscripción del partido comienza el 15 de abril. Aristóbulo Istúriz, dirigente del Psuv-Caracas, advierte que no están interesados en abultar la lista de inscritos per se.

“Para nosotros es muy importante la incorporación de jóvenes. Había mucha gente entre 15 y 18 años que ya cumplió la edad para votar, y nosotros cometimos un error que fue que comenzamos a inscribir gente de 18 años. Creo que esto se va a reformar porque el debate arrojó que la gente debe ir haciendo militancia incluso antes de tener edad para votar”, indica.

Pero antes de que suban las santamarías a los puntos rojos o habiliten las vías electrónicas para que los psuvistas ratifiquen su compromiso y los nuevos adeptos se sumen al padrón, la directiva roja recorre el país elaborando un diagnóstico.

Luego del 15 de febrero se instruyó a un equipo para comenzar los balances sobre la situación interna del Psuv.

Los vicepresidentes regionales presentaron sus balances, y ahora Carlos Escarrá, Yelitza Santaella, Francisco Ameliach y Ramón Rodríguez Chacín visitan estado tras estado recabando información.

Istúriz puntualiza que cada directiva regional sirve de anfitrión en cada región. “Nosotros no hacemos diagnóstico. Recibimos a la comisión, les organizamos las reuniones para que conversen con el buró, con el grupo de los 60 (directivos) y con los delegados. Reciben documentos, propuestas e informes, y esa comisión se reúne y ve que elementos comunes puede haber en cada estado, positivos y negativos, en las relaciones partido-gobierno, en el funcionamiento de los batallones, no conozco cual es la percepción que ellos tienen, hasta que no terminen en todos los estados no puede haber diagnóstico, es como cuando presentas un examen, y te preguntan cuanto sacaste, yo creo que pasé, pero no sé con cuánto”, ejemplifica en la capital.

Para Nicmer Evans el reto esencial del Psuv es ser más participativo, generar una propuesta de país para todos y lograr la independencia.

“El Psuv debe generar una estructura que le permita dejar de verse al ombligo. En los últimos procesos electorales y en lo que ha sido hasta ahora lo único que ha hecho es tratar de generar movilización dentro de sus militantes y no ha generado propuestas dentro del país sino sólo para los militantes, claro teniendo la pretensión de pensar que tienen 5 millones y pico de militantes, que al final tampoco es así porque se ha demostrado que la base de datos no es la que al final moviliza a sus militantes, entonces eso implica que el Psuv debe empezar a reformular estrategias para mejorar los lineamientos que aproximen más al partido con personas que aún cuando no militen quisieran escuchar propuestas del partido”, apunta el académico.

Advierte además que otra dimensión que debe considerar la tolda en este proceso es el rol del líder y el partido. “Hasta ahora de manera inevitable la consolidación ha dependido del líder, de sus decisiones y dictámenes, y creo que es momento que el Presidente permita iniciar un proceso de autogestión del Psuv”.

Desde la acera contraria, su colega Herbert Koeneke coincide vagamente. “Los partidos, cuando son de masas, deben tener una organización que llegue a todas las instancias. Debe haber presencia en todos lados y liderazgos de base. El Psuv no creo que sea un ejemplo de buena organización y de surgimiento de liderazgo porque dependen del Presidente. Es un partido supuestamente socialista que busca implantar el socialismo, pero en sí es una máquina clientelar de colocación de personas en cargos electivos y no electivos, de satisfacciones básicas de sus militantes, es un equivalente a lo que fueron los partidos tradicionales en su peor etapa”.

Koeneke descarta que el Psuv logre tener mayor incidencia en la gestión de Gobierno en esta tercera etapa del proceso, siendo además una de las funciones esenciales que el Presidente le ha asignado a la tolda.

“No puede haber impacto porque el Psuv es Chávez y Chávez es el Psuv. En este objetivo no hay nada más que decir”, concluye el académico.

Brazo juvenil
La Juventud del Psuv comenzó un proceso de fortalecimiento de su estructura. Héctor Rodríguez, directivo del brazo juvenil del partido rojo, precisó que comenzaron una gira por Miranda, Falcón, Guárico, Táchira, Mérida y Zulia para evaluar el balance electoral, las perspectivas políticas, la situación nacional y la agenda de trabajo para los próximos meses.

Rodríguez explica que la rotación en la JPsuv es muy dinámica: considerando que el rango para militar está entre los 15 y los 18 años, todos los meses entran y salen jóvenes a la organización, por lo cual habría que revisar y fortalecer el aspecto organizativo así como el formativo. Para esta tarea, la JPsuv tiene previsto abrir la primera escuela de formación política de dirigentes estudiantiles que recibirá a presidentes de centros de estudiantes y miembros de las federaciones de centros universitarios, entre otros. En paralelo enviarán bibliotecas con 100 títulos a las mil 400 circunscripciones de los equipos juveniles.

Rodríguez comentó que además pidieron comenzar un diagnóstico de la situación académica de los miembros de la JPsuv para elaborar un plan de trabajo que permita elevar el nivel educativo de sus bases. Igualmente, solicitaron una radiografía de las instituciones educativas, para meterle la lupa no sólo a la infraestructura sino al nivel político existente.

Cronograma
Las autoridades del Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv) diseñaron cuatro fases para la reestructuración:

La primera de ellas es la de inscripción y recenso de la militancia. Entre el 15 de abril y el 15 de mayo los actuales militantes que deseen permanecer en la organización deben ratificar su compromiso en los puntos rojos, a través de la página web www.psuv.org.ve o vía mensajes de texto al 489.

Luego, entre el 15 de junio y el 1 de agosto comenzará la organización, el agrupamiento y el engranaje de los militantes y aspirantes. Se estructurarán los batallones y comenzará el proceso de elección interno para escoger a los delegados que los representarán en el Congreso Extraordinario que se celebrará a partir del 5 de agosto.

En paralelo, entre el 15 de julio y el 15 de agosto por vez primera se realizará el proceso de carnetización de todo el padrón psuvista.

En el Congreso deberán renovarse las actuales autoridades provisionales, se discutirán los balances internos que se impulsan desde el referendo constitucional del 15 de febrero y se aprobarán los estatutos definitivos de la organización, pendientes desde su Congreso Fundacional celebrado en 2008.

Intervenciones
Mientras el Psuv se enrumba a su reestructuración, en los estados Táchira y Portuguesa han surgido peticiones de intervención urgente del partido.

En la región andina, Iris Varela ha denunciado que la tolda está secuestrada por los miembros del buró político afines al ex gobernador Ronald Blanco La Cruz.

En Portuguesa los dardos apuntan a la directiva Antonia Muñoz, mientras que en Zulia al consultársele a un directivo sobre la situación interna, se limitó a contestar: “En Táchira no pasa nada en comparación con nuestro caso”.

Carola Leal
Diario El Tiempo
06/04/2009



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