La teoría de un entendedor simplón (Escuelas de cuadros políticos)

Por • 2 Abr, 2009 • Sección: Tribuna Abierta

Cuando las personas como yo, que empezamos a entender las teorías filosóficas del pasado en este presente actual, nos encontramos con tantos vericuetos definitorios e interpretaciones acomodaticias de las estimaciones y de lo que quisieron decir, los argumentos o las argumentaciones de los teóricos, al momento de explicar sus teorías, nos vemos en la imperiosa necesidad de tener que; por razones meramente preventivas, repasar algunos textos y algunos que otros análisis en donde se nos han dicho cosas que posiblemente, no se ajustaran a la realidad de los teóricos sino a la real y absoluta realidad de los que en esos momentos lo estaban interpretando, es decir, lo que quiso o pretendió decir Karl Marx (Carlos Marx) en su momento, no es lo mismo, que entendió o entendieron en su momentos los que para esos entonces los interpretaron, por ello, lo de las confusiones y los repetitivos fracasos de las aplicaciones de las teorías del pasado. Ósea seguimos en lo mismo o como “Mamon en boca’ e vieja” sin diente. Y que me perdonen las señoras de la tercera edad en esas condiciones.

Quizás…y estoy más que seguro que así lo es…no tenga yo; la capacidad intelectual como para llegar a imponer, mi particular criterio, en cuanto a ¿Cómo? Y en base a ¿Cuál o que características? deberíamos o se deberían conformar nuestros cuadros políticos; pero, de lo que si puedo, quiero y debo es, decir, con mis propias palabras, con mis propios análisis y con mis propios errores, como creo yo que se debería conformar los cuadros políticos de nuestro proceso político de cambios profundos o nuestra Revolución Bolivariana, junto con nuestro socialismo de este siglo XXI. Ya yo he contado en más de una oportunidad mis aventuras infantilísimas, en el Barrio “La Ceiba” de la Parroquia San Agustín de Sur, cuando a mediado de los años 60, por aquellos lares, llegaban las células de las guerrillas urbanas y mi gran entusiasmo al verlas, y el placer que sentía cuando ingería sus alimentos elaborados en sus improvisados campamentos. De eso hace un buen rato.

De aquellos tiempo a estos entonces, he oído, he escuchado, presentido, gemido, he llorado-claro por algunos coñazos y coscorronazos que he llevado-y siempre ha sido la misma vaina con las filosofías teóricas de corriente o tendencias ideológicas de las posiciones políticas; en cuanto a ¿Cómo? Se tienen y se deben conducir, las personas que se hacen llamar Revolucionarios y todo ha devenido en un enjambre de confusiones que a su vez ha conllevado a las traiciones y esto a las desapariciones de los militantes de los grupos como de los que les conté, de las células guerrilleras urbanas. Y es que por más de un coñazo de años nuestros líderes, conductores y dirigentes políticos, no se han propuesto cambiar las medicinas filosóficas en cuanto a las particularidades de nuestros tiempos y siguen en la misma tónica de aplicar y continuar con las normas que nos dicta el librito mágico de las teorías fracasadas y no han tratado de implantar una nueva forma de llevar el mensaje de las nuevas tendencias ideológicas, en base a los principios fundamentales de las teorías filosóficas del pasado, es decir, no se han o no nos hemos arriesgado a inventar o crear nuestras propias y particulares teorías en base a nuestras particularidades.

Tal vez lo único que he dicho en este palabrerío sin sentido, es lo mismo que he dicho siempre, un coño, pero es coño, es mi coño y mi único aporte, para que lleguemos a entender o lleguen a entender los dirigentes o los que se dicen, dirigentes o lideres que, de este lado del mundo invisible, hay quienes aun, permanecemos mucho mas confundidos de las personas que no piensan y que, por lo tanto necesitamos de una mayor atención, para no estar difundiendo ideas tan confusas como las mías.

CHAVEZ, es el camino

CHAVEZ, es la razón

Sin CHAVEZ, no habrá ¡Patria! ni Revolución

Jesús Chua Espinoza
02/04/2009



Tu opinión es importante. Escribe un comentario