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Socialismo, el ejemplo entra por casa

March 4, 2009

De continuo recibo emails que denotan una gran angustia por una hermosa palabra: SOCIALISMO. Si esta palabra per se debería ser un estado natural de vida del ser humano, asumo que es porque la asocian a libros y tratados económicos como El Capital de Carlos Marx,    o  con sólo su simple definición en el diccionario, un diccionario básico que dice: “Doctrina socio económica y política que preconiza una distribución más equitativa de la riqueza basada en el principio de la colectivización de los medios de producción”. Quizás los encontramos algo complicados de entender, cuando en realidad deberíamos centrarnos en que es la forma más natural y primigenia de vida. Ya nuestros ancestros, se dieron cuenta que mientras vivieron en socialismo sus civilizaciones prosperaban, mientras que cuando pasaban a formas de convivencia egoísta, donde imperaba la sed de poder, sus sociedades se desvanecían. De hecho vemos en la actualidad que es el sistema de vida que aún perdura en las diferentes tribus autóctonas diseminadas en todo el planeta, incluso sin ir muy lejos observamos que los nuevos programas tanto de vida como de producción social, tienen más éxito y se implantan más fácilmente en las zonas rurales e indígenas de nuestra nación.

Llevo días leyendo unos libros que son un verdadero tratado socialista: “Arpas Eternas de Josefa Rosalía Luque”. Básicamente narran la vida de Jesús desde que nace hasta que muere, mas no un burdo resumen como el que se nos muestra en la Biblia, sino su formación como alma y como ser humano, y a lo largo de toda la lectura, tanto la formación que recibió Jesús en los diferentes monasterios, así como su forma de actuar y convivir con sus semejantes y, más aún, sus enseñanzas de cómo vivir mejor, se basan en los principios del Socialismo.

AMA A TU PROJIMO COMO A TI MISMO
Tan sencillo como eso. No hay más nada que inventar. Ha de ser igual para el prójimo como ha de ser para mí, sin distinción de ninguna clase, pues el prójimo somos todos los seres humanos que habitamos este planeta y yo voy más allá: todos los seres vivos que conforman el planeta. Vaya, pero qué compromiso tan fuerte representa esta premisa, como dice últimamente nuestro Presidente, es consagrarse porque la responsabilidad que implica es muy grande, ya que con esta premisa lo más importante es el ser humano. Si yo quiero un empleo digno, con buen salario y en el que me traten bien, mi semejante también; si quiero una casa cómoda y bonita, él también, si quiero educación para mis hijos, sus hijos también se la merecen.

Desterremos el egoísmo y asunto arreglado: ya estamos viviendo en Socialismo.
Pero acá viene la pregunta del millón, ¿Cómo hacer esto?  pues adquiriendo un alto grado de conciencia. Y ahora se desprende la siguiente pregunta, esta vez del billón: ¿Cómo adquirir conciencia? Pues tenemos 2 opciones: desde el dolor tal como le tocó vivir a Cuba con la situación tan terrible y karmática que vivió con su período especial y un bloqueo por demás inhumano donde se aprendió a conciencia que si yo no amo a mi prójimo como a mí mismo, ninguno de los dos sobrevive; o desde la alegría, como nos la plantea la Revolución Bolivariana, con nuestro Comandante a la cabeza. Pero acá se desprende un nuevo slogan que utilizo con mucha frecuencia con mis hijas, dado que estoy convencida que todo se origina en el hogar, como nos enseñaban de niños en el colegio: “la familia es la base de la sociedad” (pero esto es tema de otro artículo).

TODOS EN LA CAMA O TODOS EN EL PISO
Mi querido Presidente y todo el tren ejecutivo y trabajadores adscritos al gobierno: no podemos pregonar algo si nosotros no creemos en ello. Cómo es posible que el gobierno gaste cuantiosas sumas de dinero en pagos de seguros privados tales como el IPASME para el gremio de los profesores, SICOPROSA para los trabajadores de PDVSA?  Hace poco leíamos que la CANTV Socialista en su nuevo contrato de trabajo había adscrito a sus empleados a un nuevo seguro que ellos se jactaban diciendo que tiene más cobertura. ¿Por qué todos ellos no van a Barrio Adentro en todas sus dimensiones?, si dicen que es tan bueno (a mi me consta que si) Si se utilizara todo el dinero con que se pagan seguros y clínicas privadas se podría acelerar el proceso de consecución completa de Barrio Adentro en todas sus etapas; no habrían fallas de medicinas en ninguno de sus consultorios de atención primaria y se podría completar con más rapidez la construcción de los hospitales especializados como el cardiológico de adultos.

¿Por qué muchos de los hijos de los funcionarios del gobierno estudian en colegios privados y no en los públicos? Mis hijas estudian en el liceo porque creo en el sistema y si yo me considero socialista tengo que comenzar por dar ejemplo. Seguro que si esto fuera así, la educación pública no tendría ningún bache, recibirían la atención total e inmediata pues queremos que nuestros hijos estén en el mejor sitio. ¿Cómo quieren formar hijos con pensamiento socialista si están en colegios privados donde todo el tiempo les están ensuciando el cerebro; donde todo es una competencia por el que más tiene; donde utilizan textos contra revolucionarios; donde los padres se confabulan para ir en contra de cualquier línea de trabajo del gobierno, como aquello de protestar porque no les permiten subir las matrículas escolares e inventarse pagos extras que los padres que se supone están a favor del gobierno acatan sin protestar porque es lo que dice la mayoría, cuando es una mayoría ficticia. Justo hoy hablaba con un representante de FENASOPADRES (federación de asociación de padres y representantes) y comentaba el número considerablemente menor de establecimientos privados con respecto a los públicos.

Ya nuestro Padre de la Patria, Simón Bolívar, lo ha dicho: “por la ignorancia nos han dominado más que por la fuerza”. Si no educamos con conciencia a nuestros hijos estamos perdiendo el tiempo, viviremos un Socialismo sólo de nombre que durará sólo mientras nuestro Presidente Hugo Chávez con su esfuerzo descomunal lo mantenga a flote, porque pareciera a veces ser el único convencido de este asunto.

Yo estoy segura, como dice mi pareja, en los principios básicos de esta revolución, tales como un mundo multipolar sobre uno hegemónico, un comercio justo y no un libre comercio, un país donde impere la cooperación y no el egoísmo,  un país donde se valore al ser humano por lo que es y no por lo que tiene. Es por eso que creo en esta Revolución, pero además estoy convencida que la retórica no lo es todo: se necesita  llevar ésta a la  práctica.

Helga Seib Badillo
helgaseib@hotmail.com
04/03/2009

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