Colombia, una realidad Socio-Política con Futuro Bélico, algunas consideraciones

Por • 28 Feb, 2009 • Sección: Tribuna Abierta

La realidad venezolana nos había distraído en la atención a los sucesos de reciente fecha que se han conocido en Colombia. La senadora de hierro, Piedad Córdoba, se había comprometido con la sociedad colombiana y logró con acompañamiento, que las FARC le entregaran una serie de prisioneros políticos y militares que las FARC habían decidido, sin condiciones, entregar, como gesto de buena voluntad, a la sociedad colombiana. No vamos a calificar el gesto de las FARC porque en tiempo de guerra, lo justo sería que las partes cumplieran las mínimas reglas de una guerra ¿civilizada? (sic) ¡somos humanos!

Uno de los procesos de entrega se vio en una situación anormal que fue solucionada cuando una de las partes, aparentemente, fue presionada por la Cruz Roja Internacional que se había comprometido con el proceso de entrega de los prisioneros de guerra; tal actitud del sector gubernamental colombiano indicaba, a los analistas, que una de las partes, la oficial, tenía sus ideas muy claras con relación a como quería y deseaba solucionar el tema histórico de más de 50 años. ¿Le importó al sector gubernamental colombiano quedar al descubierto en su intervención durante el proceso de entrega de los prisioneros de guerra que fue tildada, la actitud y quehaceres del gobierno, en público y en privado, como una torpeza política?

En declaraciones del sector gubernamental colombiano, posteriormente, se hizo del conocimiento público que se había tomado la decisión político-militar de no permitir mas liberaciones de prisioneros políticos y militares; ello significaban dos variables: no se iba a seguir permitiendo que las FARC continuaran con su política de liberación voluntaria de los prisioneros de guerra porque tenían una incidencia a lo interno de la sociedad colombiana a favor de una política de dialogo en busca de la paz absoluta en todo el territorio colombiano; y, la segunda, se implícita que el sector político-militar del gobierno colombiano iba a tomar acciones militares, horizontal y verticalmente, buscando la derrota total y absoluta de los insurrectos.

Las ideas arriba expuestas eran corroboradas por dos declaraciones y la lógica del futuro de la política oficial en Colombia. El máximo representante de la democracia colombiana en ejercicio de la máxima magistratura declaró que se había tomado la decisión político-militar al más alto nivel del Estado (obviamente) de desarrollar las acciones militares correspondientes en la búsqueda de la derrota, por acciones de guerra civil, de los ejércitos insurrectos de las FARC y el ELN con la finalidad, temporal, a decir del Ejecutivo colombiano, de la liberación de todos los presos político-militares (desconocemos si esa política de Estado es extensiva a los grupos de las derechas colombianas en armas). La segunda declaración importante que se ha conocido es la decisión del responsable de la cartera de la defensa, de informar a la sociedad colombiana de su intención, si así lo considera oportuno, presentarse a la discusión de candidatura para el ejercicio de la Presidencia de Colombia. Como diría, creemos, José Vicente Rangel: “ya lo sabíamos, solo esperábamos conocerlo públicamente”.

Cualquier analista serio, les podría comentar que una declaración es consecuencia de la otra. Se podría decir que las acciones militares que se presentaron durante la liberación de uno de los grupos de los prisioneros de guerra fueron el preludio de las declaraciones del funcionario del más alto nivel en la política colombiana. Las declaraciones del Presidente de Colombia, era el introito a las declaraciones del funcionario que ejerce la cartera de defensa. Las declaraciones con intención del funcionario de defensa son declaraciones que se deben analizar en profundidad ya que es conocida la opinión del funcionario con relación a la situación bélica que se vive en Colombia.

En alguna ocasión se mencionó la similitud de las actitudes políticas y militares de Colombia e Israel. Es necesario traerlo a la consideración de los presentes considerandos porque las declaraciones de los dos más importantes funcionarios de la democracia colombiana que ejercen funciones de Estado y desarrollan políticas gubernamentales de carácter militar, son públicas y notorias. Ambas declaraciones, en los momentos que se presentan, nos dan lecturas que deberían ser corregidas si estamos equivocados. Es conocido a lo interno de la sociedad colombiana que el Estado de Israel, por decisiones de su gobierno, realizó acciones militares con objetivos políticos sobre territorio palestino, es decir, Gaza. Las acciones militares israelitas han sido jurídicamente calificadas internacionalmente y han tenido graves consecuencias en la sociedad palestina, descritas como “masacre”; pero el objetivo político de la política oficial israelita fue alcanzado: las derechas políticas israelitas arrasaron en las recientes elecciones democráticas.

En este orden de ideas, cabria la pregunta: ¿El “efecto Gaza” podría ser modelo a futuro con sus variables adaptables a las realidades estratégicas y tácticas colombianas en la contienda democrática en las próximas elecciones presidenciales en Colombia? La pregunta, consideramos, podría tener, básicamente, dos respuestas lógicas. La primera que se ejecute el “efecto Gaza”. Lo decimos porque las declaraciones del Presidente de Colombia así lo insinúan. Cabria otra pregunta ¿será que Uribe Vélez ha logrado obtener “luz verde” del Gobierno de Barack Obama, defensor de los Derechos Humanos, para desarrollar una política militar de “tierra arrasada” contra los ejércitos insurgentes que han surgido por consecuencias sociales históricas y políticas? La segunda respuestas seria ¿Cuál va a ser la actitud de la sociedad colombiana frente al “efecto Gaza” si se toma la decisión ejecutiva de ejecutarla? ¿Se comportará esa sociedad colombiana como la israelita de suscribir las acciones militares como solución final a tan terribles problemas históricos que se viven en las cotidianidades colombianas?

Un análisis de la sociedad colombiana, nos lleva a una primera conclusión: “la realidad social colombiana es profundamente más compleja como para dividirla en buenos, malos y los regulares o ni-ni; esa realidad objetiva de la sociedad colombina para analizarla no sería suficiente hacerlo bajo esquemas de lógica formal; esa realidad social debería ser analizada bajo la lógica dialéctica para que podamos comprender en las conclusiones las complejas variables de cada uno de los factores sociales en sus particularidades y la interrelación objetiva en todo el cuerpo social y entre los diferentes sectores sociales que conviven en la sociedad colombiana”. Nada fácil y por ello nos vamos a permitir proponer una referencia histórica.

Mao Zedong, después de la profunda derrota de la “Comuna de Cantón”, comuna liderada por Ye Jieying (11-14 de diciembre, 1927) la cual se la podría considerar como el punto final del proceso político-militar del primer experimento político diseñado por la 3ra Internacional (Comintern) bajo el título de “Frente Unido” de carácter nacionalista, anti-feudal (pro-campesino), democrático (dirigido a la pequeña burguesía nacionalista) y antiimperialista (denunciando los Tratados Desiguales y la presencia de bases y tropas extranjeras en territorio chino), realizó un trabajo de análisis sobre la realidad real de la sociedad china que vio la luz, en publicación, de 1928. Mao, sin paradigmas académicos, describió la realidad social de la sociedad china que se vivía, cotidianamente, tanto en el campo como en la sociedad urbana; describió los sectores sociales según sus funciones laborales; los estudiantes, los coolies, los recolectores del excremento humano para abono, los adictos al opio y las mafias urbanos: los verdes y los blancos, la realidad de los terratenientes, los desplazados por la guerra civil convertidos en indigentes; era un análisis de la sociedad china de 1919-1928.

Decíamos que la sociedad colombiana es compleja, muy compleja con situaciones tan variadas que sería difícil calificarla por grupos tradicionales (sociológicamente). Es una sociedad “variopinta” donde cada sector social tiene sus propias características histórico-sociales, donde las relaciones intergrupos podrían ser las tradicionales-históricas como también las nuevas situaciones sociales productos de las realidades económicas en las cuales se ha visto inmersa la gran mayoría del componente social colombiano. Por ejemplo, se habla de la Minga pero ¿Cuál es el efecto de sus realidades en los diferentes sectores sociales? ¿Cómo afectan las realidades sociales en las decisiones políticas de los diferentes grupos políticos según sus propios intereses de grupo o de personalidades?

Los diferentes actores políticos –organizaciones- que existen y militan en la sociedad colombiana, legal e ilegal, son realidades que, se quiera o se trate de minimizar, influyen a lo interno de la sociedad colombiana, esa sociedad “variopinta” a la cual nos referíamos más arriba. Es evidente la influencia del sector-gobierno en la realidad social ¿campesina y urbana? Se conoce la influencia de ese movimiento patriota del Polo con su conjunción de los diferentes sectores sociales y sus intereses particulares que lo hace ser un cuerpo social con fuertes contradicciones internas que logran “tapar” los objetivos políticos que, aparentemente, todos los sectores políticos dentro del Polo (desconocemos la opinión del “común”) buscan alcanzar según, como decíamos, sus propios intereses que consideramos, desde estas lejanías, ajenos a las realidades de las aspiraciones de la sociedad “variopinta” colombiana. Hay un activo sector militar, legal e ilegal, que son grupos armados con componentes sociales de diferentes estratos sociales que los políticos, generalmente, tratan de olvidar, obviar, ignorar, etc. Dentro del estamento militar, están las realidades de las “armas legales” que, aparentemente, se conjugan en una ideología muy propia de situaciones vividas y alimentadas con proposiciones aceptadas y provenientes de la NATO para participar en guerras ajenas. El sector militar ilegal cuya composición es por demás, aparentemente, extraña ya que existen los ilegales ideológicamente anticomunistas y, frente a ellos, los ejércitos campesino-nacionalista-socialistas y bolivarianos y  ¿existen los urbanos?

¿Cuál es la dirección de la política colombiana para el 2009? La visita del Canciller y el Ministro de la Defensa a Washington nos responde la pregunta sin tapujos. Lo del DAS, puro humo. 

ZAPATAZOS BOLIVARIANOS

    * La Historia de la Humanidad ha vivido tres Comunas: de Paris (18 de Marzo al 28 de Mayo de 1871); de Cantón (11 al 14 de diciembre de 1927); y de Caracas (27 y 28 de febrero de 1989).
    * La “Comuna de Caracas”, denominada por la burguesía como “Caracazo”, se manifestó con todos los elementos que caracterizan, históricamente, a una Comuna.
    * Darle el carácter de Comuna es rescatar la profunda esencia del levantamiento popular del 27 de febrero de 1989.

 
 
 
Miguel Ángel del Pozo
delpozo14@gmail.com
28/02/2009



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