Tan serio como la ingenuidad

Por • 23 Feb, 2009 • Sección: Tribuna Abierta

En nuestras creencias existenciales, muchas veces, cayendo en el error más grande del mundo, llegamos a pensar que, la ingenuidad, es alguna cosa pasajera de los seres humanos y, sobre todos la ingenuidad de los inocentes, tales como los niños o los descerebrados como yo, aunque mi ingenuidad, es una actitud controlada, algo así, como cuando los delincuentes narcos traficantes de los EEUU, llevan toneladas de  drogas a otros países, bajo la figura de un supuesto control técnico, y al país receptor solo llegan unos gramitos ¿Qué vaina tan extraña?

Casi siempre cuando redacto mis escritos lo hago con mis propias palabras y mis propias expresiones, para no tener que caer en el error de estar interpretando, las cosas que; los demás dicen, pero cuando me encuentro con cosas que dicen las otras personas y me son tan útiles para lo que escribo, utilizo sus expresiones en mis escritos; y es por ello, que voy citar a una persona de nombre; L. Arrat. Cuando dice lo siguiente de la ingenuidad.

“Permanecer ingenuo es, aunque no se crea, una señal de fuerza.

Cuando se ha perdido la inocencia, aún queda la ingenuidad. La persona ingenua es aquella que, a pesar de conocer la existencia de dolor y comprender el concepto de “mal”, fundamenta sus opiniones en la creencia que estos no están presentes en el mundo más que en circunstancias extremas, alejadas del entorno en el que vive.  Para la persona ingenua el “mal” no habita entre nosotros (hablando de forma bíblica), sino más bien “debajo de nosotros”, y sólo sale a la superficie a causa de alguna desgracia o catástrofe muy improbable.

La máxima expresión de la ingenuidad es la sorpresa ante la desgracia, el dolor o los actos malvados del hombre, cuando la mayoría ya lo preveían o lo imaginaban como hecho probable ¿Cómo cabe tratar a los inocentes? Personalmente los admiro. Cada día resulta más difícil ser ingenuo.  En el fondo, la ingenuidad refleja una fe casi ciega en el ser humano y en su bondad. Los ingenuos van a contracorriente”.

Pero para tratar de graficar esta ingenuidad inocente, les relatare una brevísima experiencia de mi infancia…claro eso hace un coñazo de años…cuando veía los artefactos eléctricos como la radio, la televisión y las neveras.

Yo recuerdo que; aproximadamente a mis cinco (5) años, mis hermanos y mis primos, nos la pasábamos dando vuelta alrededor de los aparatos aquellos, para ver si llegamos a pescar infraganti a los que se la pasaban ablando ñoñería, por esa vaina, y en la televisión existían dos posibilidades, para ver como cabían tantas gente, carros, casas.etc, en esa vaina y, en las neveras, para tratar de sentir la frescura del viento y las nubes que hacían posible la fabricación del hielo y el frio tan arrecho que de ese aparato salía, es decir, eso era la ingenuidad en pasta.

Ahora bien; trayendo a la ingenuidad y nuestras inocencia a las realidades actuales ¿Qué hacemos con algunos personajes de nuestras política, tanto amigos como enemigo, que les anda diciendo a nuestro comandante en jefe como es que debe manejar la política, según ellos?

Y por favor no me vayan a venir con la Guebonada de que no podemos o no debemos llamar enemigos a nuestros coterráneos, y que, solo son adversarios políticos, porque ya estoy cansado de tanta blandenguería y de tantas estupideces junta, porque, a cada rato se descubren intentos de magnicidios y planes de atentados en contra de nuestro líder HUGO RAFAFEL CHAVEZ FRIAS y nosotros con alguna cosa en la boca que nos la metieron, chupándonosla, sin saber ¿Qué carajo es? lo que nos han metido en esa cavidad.

Ya no me jodan coño, porque esa vaina ya, me tienen las bolas acatarradas.

 

 

HASTA LA VICTORIA; SIEMPRE

 

CHAVEZ, SOCIALISMO O MUERTE

 

¡VENCEREMOS!

 

  

 

Jesús Chua Espinoza
cabacote@gmail.com
23/02/2009



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