Consenso

Por • 16 Feb, 2009 • Sección: Tribuna Abierta

Debo felicitar a todos por la decisión colectiva de seguir adelante con el proceso en una implícita y no declarada unidad de los diversos factores de izquierda. Hay diferencias entre muchos de nosotros, pero la realidad me anima a afirmar que eso nos obliga cada día más al debate fraternal, creativo, profundo y dialéctico en la búsqueda de rumbos que nos permitan avanzar hacia un mundo mejor, al fin y al cabo esa es una indiscutible meta común. Debo también felicitar al presidente Chávez por su lúcida intervención en la ventana del pueblo. Puso sus servicios a la orden de la voluntad de la gente, y pareció realmente sincero en ésto. La dirección del timón debe ser colectiva, producto de sanas discusiones que involucren a todo el que tenga algo que decir, en un marco adecuado para el debate y la deliberación. La profundización de la democracia debe no solo continuar, sino avanzar a niveles inéditos en la historia humana, esto es posible ahora, no estamos en el siglo XIX, la tecnología tiene sus malas facetas pero también sus buenas, sólo hace falta una verdadera voluntad. Las utopías viven en cada uno de nosotros, cada quien tiene su sueño, y aunque soñar es, en cierto sentido, conseguir las cosas aunque sea sólo un poquito, los sueños individuales deberían permitir alcanzar sueños colectivos analizados y depurados. Nadie es dueño de la verdad absoluta en un mundo con tan extremas complejidades, pero el esfuerzo colectivo debería ser una herramienta fundamental para el trazado de caminos hacia horizontes que no pueden evitar cambiar en el tiempo, adaptándose a la realidad. Todo evoluciona, incluyendo el pensamiento, y nuestra labor en los próximos tiempos será no solo evolucionar el nuestro creando una propuesta viable, armónica y adaptada a una realidad planetaria compleja, sino intentar garantizar que las generaciones futuras tandrán todavía un mundo en el cual vivir en felicidad con la herencia estructural que les dejemos, que la vida tendrá todavía inmensas oportunidades de persistir y que nos permita reconocer humildemente que formamos parte de un todo integrado, no somos los amos del universo, sólo una minúscula parte de él.

El presidente mecionó la inseguridad como un problema prioritario. A nivel micro lo es, sin duda alguna, pues el que un colectivo de gente de bien enloquezca y decida matar y quemar con gasolina a un hombre es un aterrador testimonio de hasta donde la ineficiencia para resolver los problemas de inseguridad puede llevar a la gente. Pero a nivel macro la inseguridad puede llegar a ser mayor, el planeta se muere y nadie parece advertirlo y actuar con verdadera seriedad ante el asunto. Podríamos quizás  imaginar la reacción colectiva ante lo que puede venir en un futuro si la vida global se muestra inminentemente amenazada. Ya lo está, pero aun hay pocas evidencias fuertemente notorias, éstas se irán mostrando progresivamente. La mayor presión debe ser sobre los países industrializados, pues está en sus manos, principalmente, el que todavía tenga sentido soñar con un futuro mejor, futuro que no nos corresponde sólo a nosotros, sino a las múltiples generaciones por venir.

Roberto Lavieri
rlavieri2003@yahoo.com
16/02/2009



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