Una mujer desnuda y en lo oscuro tiene una claridad que nos alumbra, es una vocación para las manos y, etcétera

Por • 11 Feb, 2009 • Sección: Tribuna Abierta

¡Porsiacaso un apagón¡

Evocar la poesía del Maestro Mario Benedetti-“Una mujer desnuda y en lo oscuro”-a propósito de que las escuálidas del Táchira se desvistieron en lo claro, ante los soldados del pueblo, me hace pensar en el contraste.

Oscuras pretensiones en lo claro, es otra cosa. Digo sin reporquetas que, son putas. ¡Putas es lo que son tales mujeres cuyos maridos cabrones las alquilan!

No es el lenguaje hablado la única manera de decir. El poder invisible de una mujer es siempre incomparable, te atrapa de alguna manera, en toda circunstancia de lugar y de tiempo, a menos que tu corazón no tenga fuerza para latir y en cuyo caso, no pueda incendiarse, de otra manera, estás jodido.

Y, eso que no ha llegado el mes de mayo, no obstante, las tres “anclas” de la globobillete (en la noche)- es decir, la globovisión-andan alborotadas.

Preludio, Capricho y Sinfonía andan locas y metiendo embuste para complacer a Ravel.

Os daré mi parecer: las putas y las “anclas” son actrices del mismo elenco. Unas, pelando el culo y las otras poniendo a andar la guarimba periodística, ¡oh! tristeza, ser periodista para mentirle al pueblo.

Entre los envenenados mensajes del matacura y el remate que hacen del mismo las tres locas, hay un grotesco libreto pero, nada inocente.

Debemos descifrar a tiempo los códigos de la arremetida televisiva, contra Venezuela.

Cada palabra está asociada a una visión, si el contexto verbal no está en sintonía con la realidad que pretende describir, ahí hay una manipulación y, en consecuencia, un delito informativo. Los escuálidos pretenden que la realidad se adapte a sus descabelladas descripciones, es por lo que ellos diseñan sucesos pret a porter que luego transmiten de ipso facto para dar la sensación de que son muy eficientes y esos son elementos de la trampa, de la guarimba periodística.

Pero, se tambalea ese “periodismo”-¿Qué es el mensaje?-¿Una vez transmitido ese mensaje, cuál es el remordimiento de ese “periodista”?

Unas putas que quieren que los soldados del pueblo le den julepe pero, al mismo tiempo los dejan con la carabina al hombro.

¡Ah!- pero es que las imágenes humorísticas, tanto como las de tipo sexual son las que se recuerdan con mayor frecuencia e intensidad. Se trata de un calculado manejo psicológico que sirve de vehículo para sembrar un mensaje y, es precisamente ese mensaje al que debemos descifrarle los códigos, para neutralizarlos.

El culo de esas putas es el pretexto. No olvidemos que detrás de todo eso hay un tablero alrededor del cual están los peores criminales de la historia contemporánea, y han empezado a jugar las cartas grandes para impedir a como de lugar la enmienda constitucional.

Ellos pretenden mover los resortes de la conciencia a través de un juego psicológico perverso pero que todos entienden.

Darles un palo por la cabeza y hacerles un buen chichón, es lo que merecen esas sinvergüenzas, por prestarse para-entre otras cosas-tratar de desmoralizar a nuestros soldados.

En cambio, la revolución bolivariana reivindica a la mujer y al papel que ella debe jugar en la sociedad. El poeta Mario Benedetti reivindica con su poesía tan buena, a la mujer digna y eso vale mucho.

“…tiene una claridad que nos alumbra / de modo que si ocurre un desconsuelo / un apagón o una noche sin luna /…../ para los labios es casi un destino / y para el corazón un despilfarro / genera una luz propia y nos enciende / es una gloria…./ genera un resplandor que da confianza /…etcétera.

Guillermo Guzmán
oceanoatlanticoguillermo@gmail.com
11/02/2009



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