Coherente nunca, vacilante jamás así somos los pobres

Por • 10 Feb, 2009 • Sección: Tribuna Abierta

Muchos camaradas me critican por mi falta de coherencia en el discurso y han llegado a decirme que, eso, me resta seriedad  y me podría causar complicaciones en mi medio ambiente social, es decir, complicaciones con los que conviven en la miseria junto conmigo y yo con ellos Pues bien. Eso podría ser muy cierto, si tomamos en cuenta que, nuestro pueblo pobre de cerros, calles y caseríos, por más de 60 años, han tenido que ver, cómo pasa, las esperanzas vestidas y llenas de muchos lujos por su cara y que sienten, que las frustraciones se les reían a carcajadas, por la impotencia de no tener los medios, para matar las arrecheras que, les causaban las humillaciones, que les hacían lo que se decían o se hacían llamar, los luchadores sociales de algunas épocas remotas y otras no tan lejanas.

Es por ello que, los que tenemos que verle de cerca la cara a la decidía,  todos y cada uno de los 365 días que tiene un año, no podemos darnos el lujo de, analizar, pensar, sintetizar y coordinar, el pensamiento con la razón, cuando por algunas de esas arrecheras, tenemos que decir, las cosas como primero nos salgan ¿Que nuestras expresiones, no llegan a cumplir con algunos parámetros mínimos, en cuanto a la aplicación de la metodología gramatical, según se enmarca o se deben enmarcar las oraciones gramaticales, según, la semántica, la sintáctica, la sintaxis, la semiótica y la semántica? Esa vaina es muy cierto, pero ¿Quién coño de la madre en un momento de arrechera, va estar pendiente de los mecanismos  o métodos gramaticales, para expresar las frustraciones que, en ese momento está padeciendo?

Es por ello que, nosotros los arrinconados, los excluidos, los marginado, los estigmatizados de siempre, cuando vemos que tenemos una oportunidad para expresarnos, nos olvidamos de las enseñanzas primordiales de la gramática clásica, y les damos rienda suelta  a nuestra gramática ancestrales y les permitimos a nuestros instintos naturales que fluyan libremente, haciendo paradas  técnicas de instinto emocionales, para no atragantarnos con nuestra propia saliva ¿Qué esa vaina, es CHABACANA? ¡SI!, es chabacana, pero es la única manera que tenemos, para expresar lo que sentimos y que por muchas tantas razones, no llegamos a cultivar y estilizar, como si lo pudieron hacer algunos con algunos muchos más privilegios que los que menos tuvimos oportunidades.

¡Ah! Eso ¡SI! Es posible que…en todo este vasto, macro INMENSO universo, creado, pensado y diseñado para  los “MUCHOS MEJORES”…nosotros los pobres no tengamos la facilidad de coordinar la pasión con la razón y en un momento determinado decir las cosas tan bonitas como a muchos les gustaría, pero créanme, es posible que seamos INCOHERENTES al momento de expresarnos, pero eso ¡SI! Cuando nos arrechamos y tomamos decisiones bajo esas circunstancias, no somos tan vacilantes como los “MUCHOS MEJORES”  que para actuar necesitan saber ¿Cuales son las normas de la buena diplomacia? para  poder actuar, mientra se encuentran algunas normas, es posible que la ¡PATRIA! se desangre, porque nadie pudo tomar una decisión a su debido, justo y exacto tiempo.

Es por ello que, coherentes nunca y vacilantes jamás

Jesús Chua Espinoza
cabacote@gmail.com
09/02/2009



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