Convirtamos el patrullaje en trabajo social

Por • 8 Feb, 2009 • Sección: Reflexiones

El avance político que ha experimentado el pueblo venezolano en la última década coloca el proceso venezolano en la vanguardia frente a la pesadumbre en que se ha sumido el mundo entero, agobiado entre la crisis del capitalismo y la miseria de la opresión imperial. Esto no es llover sobre mojado pues hay que recalcar abierta y contundentemente los logros de nuestra revolución, no sólo para dar evidencia a los disociados nacionales y a los incrédulos foráneos, a su vez para fortalecer la base que acompaña al proceso con fervor y la necesaria y fundamental cuota de organización popular y formación ideológica.

Es por ello que este pueblo organizado, conciente de sus frutos y con la guía del líder carismático del proceso, enfrenta la embestida de los que perdieron sus prebendas y se hunden más en una vorágine de antipatria. Hemos sido testigos del odio expresado por estos ciudadanos a todo lo que conduzca en beneficio del pueblo, no conciben por un instante los saltos en desarrollo que ha alcanzado nuestra nación en materia de independencia política y desarrollo social, económico y cultural, llegan al punto de negarlo todo a su alrededor y son negligentes frente a la necesidad imperiosa de la crítica constructiva necesaria para afianzar el desarrollo nacional.

Esto lo hemos constatado en esta nueva batalla de ideas, casa por casa, boca a boca, con el patrullaje efectivo se ha demostrado dos realidades inexorables de nuestra nación:

La desconexión evidente de los sectores oposicionistas con respecto a una realidad evidente de lo que sucede en nuestro país y el grado de conciencia política y social del pueblo llano, de nosotros lo que fuimos excluidos y hoy por hoy, hemos asumido con voluntad nuestro compromiso de construir un nuevo mundo posible.

El patrullaje ha permitido no sólo contactar esos posibles votos desanimados o un poco confundidos por la avalancha mediática, opresora y castradora del pensamiento racional. El patrullaje es hoy una fuente del trabajo social de conciencia política. Explicar en que consiste la enmienda, debatir sobre las realidades de país, caminar nuestras barriadas para hacernos más concientes de nuestras necesidades y batallar por las soluciones concretas sobre las mismas, involucrar a las instituciones del Estado en la resolución efectiva de los problemas en nuestras comunidades y la conexión fundamental en la planificación de las soluciones con el poder popular, es la base del socialismo con la eficiencia necesaria de un proceso cargado de un gran sentido emocional, pero que cojea de la necesidad orgánica de la formación ideológica.

El patrullaje debe convertirse en el elemento efectivo que nos permita plasmar nuestra realidad, sin amilanamientos ante nuestras fallas, planeando en conjunto, en colectivo soluciones permanentes, ayudando a nuestro comandante y cuestionando con base a los funcionarios electos para atender a la ciudadanía y que se han alejado del pueblo por desidia o aspiraciones personales.

Nadie nos dijo que construir revolución era soplar y hacer botella, pero la batalla nos fortifica frente a los ataques nacionales y extranjeros, impulsándonos a fortalecer y redoblar la organización popular, la potencia de nuestros frentes y colectivos, la constitución de espacios formativos y la posibilidad de reivindicar gloriosas experiencias, sandinistas, cubanas, la Chile de Allende y todos los avances en materia social y política progresistas de nuestras naciones hermanas, emanando revolución socialista al mundo entero.

Ricardo Zerpa Salazar
zerpa76@gmail.com
Aporrea.org
08/02/2009



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