Los enemigos de la revolución bolivariana

Por • 6 Feb, 2009 • Sección: Tribuna Abierta

Actualmente atraviesa el proceso bolivariano, obedece con todas la de la ley, a una confrontación entre distintos modos de actuar y de pensar. Estos modos, obedecen a intereses de clases contrapuestos, por los objetivos que persiguen: perpetuación del régimen de dominación política, de explotación y acrecentamiento del capital, por parte de la burguesía, frente a la liberación de las fuerzas productivas de las cadenas del capitalismo y del desarrollo pleno del ser humano impulsado por los trabajadores.

Esta lucha irreconciliable entre Capitalismo y Socialismo, pone frente a frente a dos bandos bien diferenciados, en distintos campos y con múltiples armas. La revolución socialista bolivariana se encuentra deslindando campos con sus enemigos, de allí que es necesario identificarlos con claridad y reconocer los contendientes, herramientas, métodos y espacios que utilizan en la lucha contra nuestro proceso.

Los contendientes internos de la trinchera de enfrente, se ubican entre la religión, la burguesía (industrial, financiera y comercial) y los terratenientes. Las herramientas que utilizan dichos adversarios son las que podemos identificar entre: La CEV, las federaciones y confederaciones empresariales (FEDECAMARAS como la más representativa), los partidos de derecha (PJ, AD, COPEI, UNT, ABP y todos los afines a la dominación burguesa); las ONG ( SUMATE y otras financiadas por EE.UU. a través de la USAID y la NED ) y demás organizaciones civiles como estudiantiles, de mujeres, y las empresas privadas de información (rctv, GLOBOVISION, VV, etc.) que funcionan como empresas de propaganda y movilización partidaria.

El método se circunscribe – en tiempos de aparente paz -, a imponer elementos ideológicos que buscan reforzar el comportamiento capitalista dentro de la sociedad, como son: la promoción del individualismo como vía para atender los problemas que surgen de la interacción social; el reforzamiento de la tradición como ancla para los cambios sociales; la promoción de juicios parciales y la inmediatez informativa – formas de adulteración de la realidad y sustitutos  del conocimiento profundo de los hechos -, a través de los noticieros, titulares y opiniones interesada de “especialistas”.

Adicionalmente, el bombardeo ideológico continuo se dirige a imponer a una parte de la población – la clase media-, los intereses de clase que de hecho le pertenece a la burguesía: el derecho de propiedad de los medios de producción, la libertad de económica, la libertad de expresión, las libertades jurídicas,  los privilegios sociales, etc.

Los espacios de lucha que escoge la burguesía para mantener o recuperar el poder se dirigen engañosamente, a aspectos muy parcializados de lo social, político y económico. De allí surgen las agendas de conflictos – la inseguridad, el acaparamiento, el desempleo, la  inflación, etc. – que quieren imponer para disfrazar los verdaderos conflictos de clase e impedir la consolidación de los cambios revolucionarios.

El interés último del socialismo es recuperar la propiedad de los medios de producción para toda la sociedad, suplantar la dominación burguesa por el poder popular – democracia participativa -, deslastrar de la propiedad privada y del intercambio mercantil la distribución y producción de los bienes y servicios, para que llegue de verdad a toda la población y al mismo tiempo liberar de esas taras las relaciones humanas, que por siglos han sido pervertidas por el capital.

El verdadero espacio entre socialismo y capitalismo, está referido a la lucha de clases y la victoria se expresará en el control político y económico por uno de los dos bandos en pugna: la burguesía o los trabajadores.

Solo transformando las condiciones de explotación capitalista y de dominación burguesa, se comienzan a resolver las tremendas desigualdades que actualmente existen en nuestro país. Dedicarnos solo a  apagar los fuegos que va produciendo, como táctica dilatoria, la oligarquía y la cúpula religiosa, es descuidar los verdaderos cambios que debemos acometer para arrancarle el poder a la clase dominante.

Hay un componente primordial a tener en cuenta en la identificación de los enemigos de la revolución bolivariana, que es el  elemento externo o ámbito internacional: caracterizado por: a) El papel imperialista de los EE.UU., b) La relación con los países limítrofes y no limítrofes.

Todos estos factores concurren cuando se trata de librar la batalla por el socialismo y de allí la necesidad ineludible de ejercer el internacionalismo revolucionario, para apoyar solidariamente a otros países en la lucha contra el capitalismo y contra las relaciones de dependencia que nos impone el imperialismo. Además debemos establecer con claridad las alianzas internacionales, para resguardar y fortalecer las conquistas revolucionarias.

No hay que descuidar estos elementos externos, pero no hay que sobre valorarlos, ya que las causas fundamentales que promueven los cambios no son externas sino internas, es el carácter contradictorio interno el que promueve las revoluciones. Como muy bien lo señalaba el presidente Mao: “A una temperatura adecuada, un huevo se transforma en pollo, pero ninguna temperatura puede transformar una piedra en pollo, porque sus bases son diferentes”

La identificación acertada del enemigo nos permitirá crear alianzas más saludables y avanzar exitosamente en la construcción del socialismo en Venezuela.

¡El socialismo es nuestra única alternativa, necesario es vencer!

Denny Ortuño
dortu@cantv.net
06/02/2009



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