Visión geopolítica de la Patria de Agua, su seguridad y defensa, vicisitud del Estado Venezolano y, la enmienda constitucional

Por • 5 feb, 2009 • Sección: Tribuna Abierta

Respecto al Socialismo y la Integración Latinoamericana

En particular, la sociedad es para mí como una colmena enorme donde cada quien está en su celda, aislado, sin un verdadero contacto con los demás porque, apenas, lo hace a través de estereotipos falaces que son expresamente diseñados en los centros de poder internacionales del capitalismo, cultura dominante.

Cada quien está atrapado en su propia conformidad- excepto los rebeldes-y, son aquellos- no éstos- para quienes los medios de “comunicación” del capitalismo, elaboran y difunden un mundo falso, tal que, a nivel interior de la vida de esa gente, pareciera que nada se altera aunque todo se esté derrumbando afuera. Se les define como, escuálidos, pitiyanquis, manitaspintadas y vendepatrias. Se trata de personas para quienes todo gira en torno al dinero.-

Pero, hay que mirar el mundo con los ojos bien abiertos, para defender lo que es nuestro. Una buena manera de lograrlo consiste en salir de la celda y relacionarnos, consolidar un sistema de seguridad y defensa del conjunto que es la patria.

Los rebeldes no son atrapables, los rebeldes pelean, hasta el último aliento, por la patria pero, no están exentos de- en ciertos momentos, bajo el “tiroteo” del enemigo-confundirse un tanto. He ahí entonces que alguna gente honesta pero, confundida, debe ser rescatada para la defensa de la patria.

El enemigo hizo añicos la identidad de los manitaspintadas, para, maniatarlos. Para eso, se valió de obispos corrompidos pero disfrazados de inmaculadas monjitas, de la tele, del periódico y de otros medios de difusión de embustes, de una educación dañina- por sibilina-y, cuyo síndrome es la quietud ante la turbulencia amenazadora del enemigo imperialista, contra la patria.

Pero, la patria es demasiado amplia y, particularmente, pretendo referirme, en concreto, en estas líneas-“líneas de Guillermo” (que no otras)-a la Patria de Agua.

Tratemos de ver un poco.

El gringo pretende apropiarse de nuestra Patria de Agua, así lo digo-acá en mi brutalidad-no sólo porque así lo siento sino, porque así lo he vivido en propia carne. Es por lo que recorro, mentalmente-mientras ahora escribo-los intrincados raudales del río, del delta del río, de la costa del mar, del mar adentro y del mar afuera- expresiones cuya semántica es distinta según la costa venezolana donde se pronuncie-en fin, me refiero a nuestro mar azul, inmenso y maravillosamente nuestro, para ponerlo al servicio de la paz mundial; de igual manera, veo la plataforma continental de ese mar que está ahí, frente a nosotros y que debemos defender.

El agua es parte esencial e indispensable de nuestra vida, constituye el primer apoyo de la humanidad y, hasta ha significado un símbolo espiritual. Por ejemplo, entrar a la religión cristiana implica pasar por el misterio del bautizo, no obstante que los estúpidos obispos del alto clero venezolano, escupen el agua con la que bautizan.

Pero, la importancia material del agua se manifiesta con su poder de acción sobre las cosas terrestres-no sobre las cosas celestiales, tal como preconiza el obispo de marras, (cualquiera de ellos), para engatusar al ignorante-sobre las plantas, para que éstas produzcan vida.

El agua, domesticada y sometida, está y, ¡ojalá! pueda estar siempre, a nuestra disposición, no obstante que solemos abusar de ella.

El agua es, aparentemente, una sustancia muy abundante y barata que derrochamos sin preocupaciones pero, cuando nos falta, porque se rompió el tubo y, éste, debe ser reparado, o tal vez porque no ha llovido suficientemente para llenar el embalse, le echamos la culpa a Chávez, antes que a Supermán.

Si tomamos en cuenta el desmesurado derroche del recurso agua, entonces, tiene que venir a nuestra mente, la noción de penuria y ello ha de obligarnos a hacer consideraciones políticas, económicas y sociales, de fondo.

El agua, debe adquirir-y, es indispensable que así sea-connotaciones muy precisas en la cabeza de todo planificador socialista. Es que la falta de agua, bloquea, obviamente, la planificación del desarrollo económico, político y social.

¿Acaso puede alguien planificar una planta siderúrgica en un sitio donde no haya agua?-por sólo asomar un dato medio loco, deben saber todos que para producir una tonelada de aluminio se requieren 1350 toneladas de agua, aproximadamente.

Se requiere, entonces, planificar y concretar apropiados métodos con los cuales movilizar los recursos de agua para producir el aluminio que necesitamos.

En muchas zonas del mundo existen demandas locales de agua, que han sido resueltas exitosamente a pesar de grandes sacrificios de toda naturaleza, y ello ha arrojado importantes experiencias técnicas y científicas que son aprovechables.

Nosotros, en cambio, tenemos el aluminio y tenemos el agua ahí, a patae`mingo, una de otra, pero la vorágine imperialista y la cobardía de los pitiyankis ha impedido que podamos desarrollar nuestra propia industria a plenitud y, por lo contrario, han vendido la patria, en mucho y, eso debe acabar definitivamente, por lo que la enmienda constitucional en cierne, que daría continuidad a la revolución bolivariana y a la defensa de nuestra patria de agua, es de vida o muerte.

En general, las inmensas aglomeraciones humanas podrían colapsar si faltare el agua, así que es necesario e indispensable coordinar todos los esfuerzos técnicos y científicos, en ese sentido. Es que debemos enviar misiones técnicas y científicas a los cauces fluviales, a las cabeceras de los ríos y, a los grandes reservorios de agua dulce, antes que ya no sea posible parar la debacle del agua.

La existencia de agua en la Tierra está en el orden de 1,3×1018 m3. Lo que corresponde a una capa de 2600 m de profundidad que pudiera cubrir uniformemente a la superficie terrestre.

El agua de los océanos, que cubre aproximadamente un 72 % de la superficie terrestre, representa más o menos un 97,5 % de la masa total de agua y, la profundidad media de dichos océanos es de 3600 m; mientras que las aguas dulces y salobres son, apenas, un 2,5 % de las aguas continentales pero deben repartirse entre lagos, ríos, aguas subterráneas y hielos. Este último representa el 98,48 % del 2,5 % citado, por lo cual queda un 1,52 % de agua disponible.

Al ubicarnos ante tal panorama, luego, debemos percatarnos de la necesidad de atacar con gran fuerza, la errónea idea de la superabundancia del agua, la realidad está muy lejos de la creencia generalizada de que el agua no se agota.

Obviamente, la cantidad de agua dulce, además de ser pequeña, está desigualmente repartida, por lo que, planificar el recurso a corto, mediano y largo plazo es un deber de nuestra generación. Sólo desde el punto de vista ético y de la moral socialista, es posible planificar en función solidaria; desde el capitalismo voraz y chupasangre lo único que importa es el dinero, el camino a la riqueza material y al derroche. El capitalista no es menos que una fiera hambrienta, y pretende apoderarse del agua para venderla, para hacer dinero, para dominar el mundo, entonces, definitivamente, porque el agua es más importante que el petróleo. No en balde, la maquinaria imperialista norteamericana, ha venido penetrando a Suramérica e implantando a fuerza y chantaje, bases militares alrededor del gran acuífero Guaraní, que constituye la más grande reserva de agua dulce del planeta Tierra, y de toda fuente de agua en la Región, para apropiarse de ella y esclavizarnos.

60 años atrás, las necesidades anuales de agua por persona-per cápita-era de 1800 m3 de los cuales el 10 % era potable y el resto, para la agricultura pero, actualmente la demanda está muy por encima de 2600 m3 (cifras no actualizadas). El gran consumidor no es directamente el hombre sino la actividad económica como consecuencia de las exigencias de bienes de consumo.

Debemos pensar que las posibilidades de cultivo intensivo están vinculadas a la cantidad de agua disponible y eso debe hacernos reflexionar acerca de un futuro históricamente próximo.

Pero, veamos más, analicemos un poquito más. Hemos de saber que, producir una tonelada de azúcar demanda unas 1000 toneladas de agua; para obtener una tonelada de trigo, se requieren 1500 toneladas de agua; una tonelada de arroz exige gastar 4000 toneladas de agua y, obtener una tonelada de algodón, requiere la “menuda bicoca” de 10000-(diez mil)- toneladas de agua que pueden provenir del cielo o, por irrigación.

En el plano industrial, se requieren 350 toneladas de agua para producir una tonelada de papel, para que “El Nazional” -y demás periódicos de la ultraderecha- hable necedades y conspire contra la patria venezolana.

En la actualidad, todo indica que estamos por encima de 6500 millones de persona en todo el planeta. Partamos-hipotéticamente-de un consumo per cápita de 2000 m3 por persona, entonces hemos llegado a un consumo global-por la medida pequeña- de 12×1012 m3 interanual.

El ciclo del agua pone en movimiento 60×1012 m3 del recurso, no obstante, entre filtraciones y la evaporación natural, la cantidad de agua que se aleja del alcance teórico, es muy considerable.

Por otro lado, los cursos de agua se convierten en los evacuadores de los desperdicios de la actividad humana- mire Usted, al Río Guaire, en la Caracas de Simón Bolivar y, “saque su cuenta”-porque en las sociedades dominadas por el capitalismo, las ciudades crecen sin un plan rector, sin una planificación apropiada, es que el capitalismo depredador destruye a La Naturaleza y arrasa con todo, por el sólo afán del lucro.

La falta de atención al campo y la penuria del campesino venezolano, lo hizo emigrar a los centros poblados, en su inmensa mayoría. Los pescadores si nos quedamos en nuestros espacios naturales, como guardianes de la patria de agua y, seguimos acá, con la vista muy clara y, esperanzados de hacer una cofradía invencible, con la Fuerza Armada Nacional Bolivariana para que el Tiburón, que anda con su boca abierta merodeando a la patria, reciba un arponazo demoledor en su cabeza.

Las aguas están-consecuencialmente-cada vez más contaminadas y su uso comporta problemas técnicos y económicos de tratamiento que, si nos ponemos a ver, superan los establecidos para la utilización de aguas salinas.

De seguir el nefasto ritmo de desarrollo demográfico y económico, dentro de muy pocos años las necesidades van a absorber la totalidad de los recursos técnicamente utilizables y, a causa de ello, hemos de preveer la escalada de un hambre generalizada y de catastróficas consecuencias pero, los cabeceñemrgas del Alto Clero Escuálido-ACE- conjuntamente con los de FEDECAMARAS y, desde luego, con los dueños de periódicos y de televisoras privadas, conspiran contra la patria al tratar de sabotear la enmienda constitucional que nos llevaría directamente a la defensa patria, lo de ellos es vender la patria al gringo depredador, al que se le arremillan sin una ñinga de pudor.

Todas las reflexiones que los pescadores artesanales podamos hacer respecto a la defensa de nuestra Patria de Agua, conjuntamente con las reflexiones del sector campesino y de los demás sectores trabajadores y, sistemáticamente organizadas y, llevadas a un gran proyecto nacional, podrían robustecer las bases del socialismo bolivariano.

De las “esclarecidas élites de las universidades nacionales” debemos esperar muy poco o casi nada, respecto a la defensa de la patria. No obstante, los obreros estamos en plena capacidad de luchar para no dejarnos arrebatar lo que nos pertenece.

Las penurias que nos acecharían en el corto tiempo, si adecos, copeyanos, (adecopeyanos), derivados, sucursales y afines tomasen de nuevo el poder, serían sentidas antes, en las zonas más depresivamente pobres. Entonces, en tal negado caso, los juicios acerca de-por ejemplo-desalinar el agua que ha de ir a las comunidades, no parecerán absurdos porque el gringo, se apoderaría del agua, para venderla. Obvio, es que la noción de superabundancia del agua está, lamentablemente, generalizada y ellos privatizarían el agua en manos del enemigo.

La presencia del agua es una condición sine qua non para la existencia humana, animal y vegetal, que ya es decir, sencillamente, humana.

En el socialismo, darle la majestad al recurso agua, es vital.

El agua es el principal soporte cultural de la humanidad y debe ser considerada como algo muy serio en la planificación del desarrollo económico, social y político no sólo de Venezuela sino, además, de cualquier país del mundo.

La carencia de agua en Venezuela-durante las mafias ADCOPEI y sus derivados-se había convertido en una real calamidad. Es ahora, desde el gobierno del Comandante Chávez, cuando se han vuelto los ojos hacia esa problemática, con gran énfasis y determinación para tratar de resolverla.

Retomemos el fondo del problema.

La distribución natural del agua dulce, sobre la faz de la Tierra, no es uniforme. Y, ni siquiera, dentro de un mismo país-salvo excepción- lo es.

En algunas zonas podría decirse que hay abundancia extrema con respecto a la que dicha zona necesita y puede utilizar; en cambio, hay lugares donde la carestía de agua es una fatalidad y, no solamente es observable tal irregularidad, con respecto al espacio geográfico sino que, además, al considerar la variable tiempo, podemos percatarnos de que unas veces se producen inundaciones terribles en una parte y otras veces, es la sequía la que asola a ese mismo sitio.

Para fortuna nuestra, gran parte de Venezuela es un emporio de agua y, magníficamente distribuida, (advierto, lo que está mal distribuida es la población, respecto al agua, acá), yo denomino a esa parte como, La Patria de Agua y es, precisamente, el objeto de este enfoque teórico y que destino, prioritariamente a la juventud venezolana porque valoro todos mis años vividos y los pocos por vivir, como insuficientes para defender esa Patria de Agua. Es que, entonces, nada mejor que remitirse a las generaciones emergentes y echarles el cuento para ayudarlos a gestar una nueva visión del mundo y a favor de la paz mundial.

El monopolio de la “información”, que está en manos de la ultraderecha , no hace más que obstaculizarle a nuestra juventud, el derecho al entendimiento de lo que le pertenece, para expoliarlo a favor del enemigo imperialista chupasangre. Es por lo que debemos hacer esfuerzos y tratar de esclarecerles el camino a esos muchachotes nuestros.

Pero, no obstante a tan favorables recursos de agua dulce, interconectar nuestras diferentes cuencas hidrográficas, permitiría garantizarle agua a todo el país, para el consumo, para el riego agrícola, para evitar inundaciones y para la navegación-importantísimo-aparte de otros quehaceres.

Hace falta un plan orgánico que, en profundidad permita conocer los vínculos que el Lago de Maracaibo pueda tener con la Cuenca de Falcón pero, también, los que pueda tener ésta, con El Tocuyo, con Yaracuy, con el norte de Apure, con el sur de Apure, con la Costa Central, con el lago de Valencia, El Tuy, Barlovento (tierra ardiente y del tambor y de las negras tan bonitas), con El Unare, con las aguas de los Llanos Orientales, la Costa Nororiental y, el gran Delta del Orinoco, soberbio y majestuoso como ningún otro río en toda la “bolita’elmundo”.

En el caso particular de la Zona de Oriente,  ver como la incidencia del Turimiquire, de la región de la Cuenca del Unare, de la misma zona de influencia del Neverí, del río Zuata, ya más al sur, y también de El Pao pero, interconectándolo por la parte central de esa gran red fluvial con los ríos de la Mesa de Guanipa, en especial, con el río Guanipa y el río Tigre, nos permite una inmensa red vial acuática para el desarrollo.

Aunado a todo esto, todos los planes vinculados al desarrollo hidroeléctrico de Guayana y de Guri, puede decirse que nuestras vías fluviales pueden conectar desde el río Amazonas, en Brasil, hasta el Mar Caribe a través del Río Negro, el Brazo Casiquiare y después, por medio de canales entre los raudales de Maypure, en el Territorio Amazonas.

El Amazonas es una fuente de agua demasiado importante para el país y para toda la Región pero, la defensa de los recursos forestales de esa inmensa riqueza no se ha concretado debidamente, todavía. La complicidad de los gobiernos ADCOPEI con los explotadores de maderas, de oro, de diamantes y de todo tipo de minerales han ido acabando con nuestra inmensa riqueza acuífera, una riqueza que en el mundo geopolítico es de fundamental estrategia.

A partir de la enmienda constitucional, el gobierno bolivariano debe volcar los ojos, con especial visión, hacia la Patria de Agua, en toda su dilatada dimensión.

Limpiar el Lago de Valencia, sería suficiente para darle agua a todos los estados que están en su contorno. Igualmente, con respecto al Lago de Maracaibo.

Hay que re-planificar nuevas alternativas de suministro del recurso para nuestra Isla de Margarita, desde el embalse de Clavellino y de cualquier otro de los que se alimentan del Turimiquire, tal, ríos como el Guarapiche, el Caripe, el  Manzanares (¡déjame pasar/ que mi patria linda/ me manda a llamar!), el Neverí, el Amana. Todos nacientes del gran Turimiquire (..de mis viejos recuerdos/tan lindo y tan florido/que al irme te dejé/ y, hoy que vuelvo de nuevo…), pero, en particular el Gran Río Carinicuao-el más cristalino de todos-y, que surte de manera directa a Margarita, debe ser cuidado con esmero y evitar que se talen sus orillas y de ser posible, mantenerlo virgen.

Todos estos ríos deben ser atendidos integralmente con el gran Maciso de la Serranía del Turimiquire. Pero, hay que enmendar.

Los planes de vialidad hidráulica son los que ubican a la Venezuela contemporánea; recordemos que el desarrollo del país se hizo por la vía acuática, entonces no había carreteras ni supercarreteras, el petróleo no era explotado todavía pero, la gente vivía, había desarrollo, ahora cuando se vislumbra el agotamiento del petróleo, pese a que Venezuela se erige como gran potencia mundial, las mayores amenazas se vuelcan contra la patria y debemos estar preparados para volver a la economía tradicional.

No olvidemos que la gran riqueza acuática que posee nuestra patria, sirvió en el pasado para que los gobernantes del Pacto de Punto Fijo regalasen a los japoneses, a precio de gallina flaca, los lingotes de aluminio y al gringo, todo lo que él quisiese llevarse de nuestros recursos naturales. Ahora, la riqueza debe estar al servicio del pueblo, en particular de la salud, de la vivienda y de una educación distinta, de calidad, sin la cual, será cuesta arriba avanzar.

Es indispensable que podamos enmendar la Constitución Nacional y permitir la postulación del Presidente Hugo Chávez, al menos, por un nuevo período, porque es la mejor garantía de avanzar en función del pueblo y no en función de la oligarquía depredadora.

El proceso de transformación política que está en plena forja, ahora, en Venezuela, se orienta en los términos de la defensa de nuestra soberanía. La consolidación de una nación y su desarrollo hacia un estado moderno depende en buena medida de la seguridad y defensa de todos los factores que convivan en su territorio. La Patria de Agua-en nuestro específico caso- es uno de esos factores, así que el moderno concepto de seguridad y defensa implica no sólo una estrategia de defensa de nuestras aguas sino la estrategia especifica destinada a la defensa de las extensas llanuras, de la serranía, del subsuelo y del espacio aéreo, entre otros factores.

Cada palmo de patria tiene su especificidad. Hay, en particular, en los aspectos culturales, el factor informativo que es vital. Es un absurdo que, sea el enemigo quien lleve noticias a tu gente, y lo haga, deliberadamente torcido, lo que es criminal, tal como sucede ahora acá en Venezuela, precisamente cuando se juega el destino de la patria.

Todo indica que el problema de la seguridad y defensa de la Patria toda, va a ir en aumento. Si no se estructuran las debidas estrategias y los apropiados instrumentos de combate, será pesadísimo sacar las patas del barro ante las arremetidas de potencias extranjeras y, en particular, de USA y de El Vaticano- pero, además, nos afecta la mano peluda de agentes satélites de uno y del otro-quienes respectivamente interponen interferencias “nada santas” contra nuestra patria y ponen en riesgo nuestra razón de existir, nuestra soberanía y nuestra integridad territorial, inclusive.

El riesgo suele ser un lance frente al porvenir. Venezuela está en riesgo y nosotros estamos obligados a defendernos de las peligrosas acechanzas. Debemos diseñar nuestras propias estrategias de seguridad, es por lo que hemos decidido enmendar la Constitución Nacional para ampliar el panorama de escogencia de nuestros gobernantes, siempre que lo hagan bien y, nadie externo tiene el mínimo derecho a interferir nuestras soberanas decisiones, ni El Vaticano ni La Casa Blanca tienen que ver, no obstante, ambos están obstinados en intervenir, por lo que debemos pararles los mochos.

La seguridad de la patria es, en esencia, neutralizar la incertidumbre del riesgo; a modo de ejemplo, ya el jefe del Comando Sur de los Estados Unidos bravuconó al decir que él vendría a navegar las aguas marrones de la patria, de hecho, hace tiempo que lo viene haciendo entre los límites de las aguas internacionales marinas, tanto hacia adentro como hacia afuera de las 200 millas. Es común que la armada norteamericana pare a cualquier embarcación pesquera y demande datos que no le corresponde averiguar, tal como interrogar acerca de quien sea el Capitán, quién el segundo, quien sea el pesca y cuál la tripulación, entre otras arbitrariedades, y eso pasa debajo de la mesa, comúnmente. Pero, no conforme con tales humillaciones, ahora pretenden navegar nuestros ríos, lo que nos plantea un desafío muy serio.

Hay que activar el Estado mediante sus instituciones, al unísono, y dejar oír una sola voz ante el concierto de naciones pero, eso no se ha hecho o al menos yo no me he enterado.

Venezuela debe gritarle a los oídos sordos de la comunidad de naciones, nuestras verdades.

Ya en la década de 1830 a 1840, cuando el para entonces Obispo de Caracas, Ramón Ignacio Méndez pretendió hacer lo mismo que ahora hace el inefable Cardenal Urosa-conspirar contra la Patria y a favor de una potencia extranjera-José Antonio Páez tuvo que pararle los mochos al fulano sinvergüenza, pese a que ambos eran panas, y le espetó una histórica sentencia: “No está el Estado dentro de la Iglesia sino la Iglesia dentro del Estado”. Y, luego lo mandó a “freír mono”, es decir, lo mandó al carajo, lo desterró por conspirador.

Cuando uno-sin conocer de leyes- compara las constituciones anteriores con la actual, se percata de la notable ambigüedad con la que estaban expresadas, en las referidas constituciones (y en otras leyes anteriores), los derechos de la nación y de la colectividad. La expresa omisión de disposiciones pertinentes a la defensa y seguridad de la patria, fueron asideros para la manguanga y para el latrocinio que los “pajarobravos” adecopeyanos, se vacilaron, durante 40×365,2 días. Y, no obstante, un tiempito más. Es que todavía joden, solapadamente.

Las ambigüedades de una Ley Fundamental, son acicate para que el pícaro se apoye y consolide sus delictuosas actuaciones. Sonados casos de corrupción, prescribieron o, no fueron “debidamente sustanciados”, durante la IV República, porque hubo mucha “sustancia untuosa” de por medio, entonces.

Las pocas enmiendas que se hicieron a la vieja Carta Magna de 1961 respondieron a maniobras para beneficiar los intereses particulares de la élite adecopeyana y a sus amos del Norte, en desmedro de los interese de la patria venezolana.

Vale la pena, en contraste, destacar los postulados que al respecto establece la Constitución Bolivariana de Venezuela- de 1999-en su Título VII – De la Seguridad de la Nación- artículos del 322 al 332.

Algo que nos hace estar optimistas con respecto a la actual Constitución de Venezuela es el hecho de que su elaboración y justificación estuvo y ha de estar, abiertamente en manos del pueblo venezolano; nunca antes constitución alguna había sido sometida a referéndum ni mucho menos a su aprobación mediante el voto popular. Pero, han pasado diez años y la realidad venezolana se mueve a ritmo mayor que la letra, letra que por imprevisión se transformó en gazapo y debe ser enmendada.

Y, por otra parte, la desaparición de vetustas estructuras vergonzosas, por haber sido antros-tal el Congreso, las Asambleas Legislativas, La Corte Suprema de Justicia y otras de menor rango “antral”- para darle paso a nuevas estructuras, es síntoma de estar en el camino de refundación de una nueva república- lo que no basta pero, hay que andar-no obstante, viejos vicios gravitan todavía dentro del entramado de algunas instituciones.

Por caso, no olvidemos la nefasta decisión de la “¿Justicia?” cuando determinó que los “serafines” de abril (2002) no dieron un golpe de Estado sino que estuvieron preñados de no se qué. E, ignoro yo-ignorante, en consecuencia, pero distinto a los que se dejan atrapar-por cuál orificio fueron preñados esos tipos (Serafines) y, qué les metieron, si acaso medio o el chuzo completo (Lückert Dixi).

Habría que pensar seriamente cuanta sangre y cuanta vida pudo ahorrarse la patria, si tan peligrosa e inmoral decisión del Tribunal de Justicia, hubiese estado apegada a la justicia, realmente.

Habría que formular la hipótesis de si, de haberse actuado apegados a la ley, entonces, nosotros estuviésemos ahora amenazados por el terrorismo mediático.

Pero, hay que seguir y enmendar. Tenemos que armarnos de esperanzas respecto al porvenir porque hay mucho por hacer.

Enmendar la constitución y postular a Chávez para un nuevo período de gobierno, al menos, es la primera y gran garantía de avanzar hacia la Integración de América latina, tan necesaria e indispensable para la seguridad y defensa de la región, otra opción, distinta a Chávez, en estos momentos, particularmente no me parece.

Guillermo Guzmán
oceanoatlanticoguillermo@gmail.com
05/02/2009



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