Santa Claus: Cada vez menos cristiano, cada vez más pagano
December 21, 2008
Navidad, un momento para comprar, no para reflexionar. Es la frase que mejor se ajusta a estas fechas “festivas” que hunden al mundo entero en un frenesí de consumo. Llegó diciembre y con el mes también llegaron las colas en las jugueterías, en los centros comerciales, en los cines, en las zapaterías, en las tiendas de celulares, en las tiendas de ropa, en los supermercados, las publicidades de juguetes, interminables e incansablemente repetidas en la televisión a cada minuto; los fraudes en las tarjetas de crédito y de débito… En fin, parece que el apocalipsis se acerca; pero también llegó Santa Claus, uno de los principales protagonistas (o acaso debería decir culpables) de tanto derroche.
También se le conoce como Papá Noel, o como mejor se le dice en Estados Unidos: “Santa”, a secas. De santo no tiene nada, porque si lo fuera, estaría más preocupado por la pobreza en el mundo que por las compras a última hora en los centros comerciales. Sólo un pagano se ocupa de cosas tan vanas como lo material: Jugueticos ultra-super-recontra “divertidos” que no colaboran en nada con el mundo, más que con el incremento de la basura, porque a mitad de año los “regalitos” ya “pasaron de moda” o “aburren al niño”.
Santa Claus: Cada vez menos cristiano, cada vez más pagano. Esta frase la vi en una de los sitios Web que hablan acerca de este señor “tan simpático y bonachón”. Me pareció que la afirmación es justa. Un grito al cielo clamando por un poco de cordura en estos momentos de no-ahorro y si-derroche.
Aunque también existen otras figuras míticas y fantásticas que compiten con Santa, como por ejemplo “el Niño Jesús o los Tres Reyes Magos”, el señor Papá Noel es quien se lleva el premio en cuanto a popularidad y números de ventas a favor de las grandes compañías fabricantes de juguetes y casi cualquier cosa en el mundo. La lista sería interminable, desde Fisher Price, pasando por Mattel y Lego, hasta las especialistas en computación como Apple o celulares, como Nokia y Motorola. Si de algo debe jactarse el mister Santa, es del nivel de especialización que ha alcanzado para satisfacer a todos los gustos.
Pero, un momento, ¿Acaso nos hemos detenido a pensar por un momento de dónde viene la figura de ese señor gordito, tan buena gente y barbudo? ¿Dónde está Santa el resto del año? ¿Por qué Santa se viste de rojo y no de otro color?
Santa: Un obispo santo, una comiquita y un refresco
Como buena estrategia de mercadeo, el origen de Santa Claus es casi un mito, una leyenda urbana que que va desde temas religiosos hasta publicitarios. Pero debemos recordar que la figura de Papá Noel que conocemos hoy no es la misma de la que hablan esas historias que se remontan hasta la edad media.
El santo
Según se cuenta, el origen de Santa viene de San Nicolás de Bari (a Santa también se le conoce como San Nicolás). Se estima que Nicolás de Bari nació cerca del año 280 en Patara, una ciudad del distrito de Licia, en la actual Turquía. Era hijo de una familia acomodada y creció bajo los tirantes deseos de sus padres. Su padre deseaba que siguiera sus pasos comerciales en el Mar Adriático, mientras su madre pretendía que fuera sacerdote como su tío, el obispo de Mira (antigua ciudad griega de la Anatolia Egea, actualmente Turquía).
Lamentablemente, la peste solucionó su dilema, al llevarse a sus padres, mientras trataban de ayudar a los enfermos de su ciudad. El muchacho, conmovido con la desgraciada situación de su gente ante semejante enfermedad, repartió sus bienes entre los necesitados y partió hacia Mira para vivir con su tío y ordenarse como sacerdote, cosa que logró a los 19 años. Más tarde, al morir su tío fue elegido para reemplazarlo.
De él, se cuentan cientos de historias, especialmente narrando sus milagros y sus bondades para con la gente pobre. Tal fue la admiración que sintieron por él que se convirtió en santo patrón de Grecia, Turquía, Rusia y la Lorena. Se estima su fallecimiento el 6 de diciembre del año 345.
Su relación con los niños nace de una historia que indica que un criminal acuchilló a varios niños, entonces el santo rezó por ellos y obtuvo su curación casi inmediata. Pero además, Nicolás tenía especial inclinación por ayudar a los niños.
También fue nombrado Patrono de los marineros, porque, cuenta otra historia, que estando algunos de ellos en medio de una terrible tempestad en alta mar y viéndose perdidos comenzaron a rezar y a pedir a Dios con oraciones tales como Oh Dios, por las oraciones de nuestro buen Obispo Nicolás, sálvanos. En ese momento la figura de San Nicolás se hizo presente y calmó las aguas.
El nombre que hoy en día recibimos de Papá Noel, procede de Finlandia como San Nicolás y ha llegado hasta nosotros como “Papa Nöel” que ha derivado en “Papá Noel” ya que ha adoptado la ortografía hispánica, además que Noel significa “Navidad” en francés. Pero ¿cómo se relaciona con los regalos de Navidad? En la antigüedad, en Roma, se realizaban fiestas – a mediados de diciembre- en honor a Saturno (Cronos para los griegos), al final de las cuales los niños recibían obsequios de todos los mayores.
Papá Noel y Claus
En el año 1624, emigrantes holandeses fundan la ciudad de Nueva Amsterdam, la actual Nueva York, llevando consigo tradiciones, costumbres y entre ellos a su santo patrón Sinterklaas (San Nicolás). En el año 1809, Washington Irvin un escritor estadounidense escribe una satira sobre la historia de Nueva York, traduciendo “Sinterklaas” en un ortodoxo anglosajon: “Santa Claus”.
En 1823, Clement Clarkotro escritor made in USA, describe en un poema a Santa Claus como un enano delgado, sin barba que se transporta en un trineo tirado por 9 renos.
Mas tarde en 1863, un dibujante sueco, Thomas Nast, lo transforma en un gordo con barba blanca. Mas o menos en esa misma década la figura pasa a Europa con el nombre de Papá Noel, aunque parecido a Santa Claus, Papá Noel viste de blanco con toques dorados en la parte mas occidental y en colores verdes en la parte norte, Noruega, Finlandia.
Una comiquita
Hacia 1863, Santa adquirió la actual fisonomía de gordo barbudo bonachón con la que más se le conoce. Esto fue gracias al dibujante alemán Thomas Nast, quien diseñó este personaje para sus tiras navideñas en Harper’s Weekly. Allí adquirió su vestimenta y se cree que su creador se basó en las vestimentas de los obispos de viejas épocas para crear este «San Nicolás», que en ese momento ya nada tenía que ver con San Nicolás de Mira.
A mediados del siglo XIX, el Santa Claus estadounidense pasó a Inglaterra y de allí a Francia, donde se fundió con Bonhomme Noël, el origen de nuestro Papá Noel, quien tenía parecido físico con Santa Claus, pero vestía de blanco con vivos dorados. Igualmente a fines del siglo XIX, a partir de un anuncio estadounidense de la Lomen Company, se crearía la tradición de que Papá Noel procedería del Polo Norte; y se popularizarían completamente los renos navideños como medio de transporte de Santa Claus. Luego, a comienzos del siglo XX en 1902, el libro infantil The Life and Adventures of Santa Claus de L. Frank Baum’s, se origina la historia de cómo Claus se ganó la inmortalidad, al igual que su título de santo.
Santa vende Coca Cola
La historia cuenta que ya en el siglo XX la empresa Coca-Cola encargó al pintor Habdon Sundblom que remodelara la figura de Santa Claus para hacerlo más humano y creíble. Esta versión data de 1931. En este punto, sin embargo hay que aclarar que es solo una leyenda urbana la creencia de que el color rojo y blanco de Santa Claus tenga su origen en los spots que la marca Coca-Cola empezó a hacer a partir de 1931, aunque sí es cierto que contribuyeron a la popularización de estos colores y del mito mismo. El mismo mito siembra la duda de que haya sido la fabricante de refrescos quien “fabricó” a este personaje tal como lo conocemos hoy; pero hay indicios que aclaran la duda. Además, debe entenderse que la leyenda ya existía, la empresa de colas lo que hizo fue darle una forma más publicitaria y “lanzarla al mercado”; ese figura gordita con barba blanca es la que se ha mantenido desde entonces.
Hay muchas ilustraciones y descripciones casi fidedignas anteriores al spot como la de Thomas Nast (1869) o St. Nicholas Magazine (1926), entre otras; eso sin considerar además las antiguas representaciones religiosas del obispo San Nicolás de Mira ó San Nicolás de Bari, en las que es común el color rojo y blanco de la vestimenta religiosa, si bien es cierto que desde mediados de 1800 hasta principios de 1900 no hubo una asignación concreta al color de Santa Claus, siendo el verde uno de los más usados. Por lo tanto, se considera que la campaña masiva de Coca-Cola fue una de las principales razones por las cuales Santa Claus terminó vestído de color rojo y blanco, pero estos publicistas no fueron los primeros en representarlo con estos colores.
Desde entonces la historia es conocida, el señor Santa ha ido adquiriendo, gracias en gran parte a las películas Made in Hollywood (Hecho en Hollywood), poderes incluso más grandes que los de Dios: Una fábrica de juguetes en el Polo Norte, una esposa conocida como señora Claus y un reno que llaman Rodolfo con la nariz roja. Pero quien se enrriquece no es santa, sino las grandes transnacionales que sólo por el valor de la marca (sólo por ser Fisher Price, por ejemplo) venden plástico a precios de plata u oro.
Además, no debemos olvidar la tan famosa lista de “niños buenos y malos” que se merecen o no su regalito de mister Claus. Esta es, sin duda, otra fábula de los publicistas. Hoy quizás la cosa ha cambiado, ahora no se trata de buen o mal compotamiento, sino de que los papás y las mamás tengan el dinero suficiente para satisfacer el deseo de consumo alimentado por la publicidad y los medios de comunicación. ¿Qué pasa con esos niños “que se portan bien” pero que sus padres no le pueden comprar ese juguete que ve en la tele?
En un sitio en Internet encontré un texto firmado por Carlos Soto que dice: “En algún momento de la historia la Coca-Cola se apropió de la idea de alguien que reparte dulces, lo vistió de color rojo, le puso sus barbas, un trineo y una botella de Coca-Cola en las manos. Su intromisión en la cultura y el sentimiento religioso en el mundo es impresionante. Como se afirmó en el Informe sobre Desarrollo Humano de 1998, hay “élites mundiales” y “clases medias mundiales” que siguen los mismos estilos de consumo, mostrando preferencias por “marcas mundiales”.
La ilusión debe existir, pero no para fortalecer pocas compañías en el mundo que escasamente se preocupan por la igualdad, la inclusión y el respeto de los Derechos Humanos. Lamentablemente, las cosas no parecen cambiar, Santa es cada vez más atractivo para mercadear. La historia de bondad y esperanza que alguna vez caracterizó a este personaje quedó lejos. Lo pagano vende más.
Heison Moreno
Prensa Web YVKE
20/12/2008
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interesante descripcion de la MENTIRA LLAMADA SANTA CLAUS ESTE MUNDO ESTA AL REVES CADA VEZ IDOLATRAN MAS A UN PERSONAJE GORDO Y BARBON MARKETINERO QUE EL ACTO MISMO DEL NACIMIENTO DE JESUS QUE TAMPOCO COINCIDE CON LA FECHA DE DICIEMBRE SEGUN ALGUNOS HISTORIADORES
NO A SANTA!!