El huracán Ike azota a Texas
Ike azota con fuerza las costas de Texas
Con un diámetro de 1.500 kilómetros, el ciclón tenía vientos de 165 kph
El poderoso huracán Ike golpeó con fuerza la costa del estado de Texas, causando inundaciones.
La producción de petróleo y gas del golfo de México estaba paralizada y las plataformas desiertas a la espera del embate del huracán, que con un diámetro de 1.500 kilómetros -prácticamente todo el golfo de México- se dirigía al corazón petrolero de Estados Unidos, indicó Efe.
El litoral de Galveston (Texas) fue el más afectado con las primeras inundaciones y los habitantes de esta ciudad recordaron con inquietud el desastre causado por otro huracán que destruyó la ciudad en 1900 y dejó 6.000 personas, destacó Efe.
A las 5:00 pm de ayer Ike arrastraba vientos de 165 kilómetros por hora. Se temía que alcanzará anoche la categoría 3 en la escala Saffir-Simpson, y que sus vientos llegaran a los 178 kilómetros por hora.
El ciclón se movía a 19 kilómetros por hora y su trayectoria lo llevaba al norte del Golfo.
La costa de Louisiana, afectada la semana pasada por el huracán Gustav, fue la primera zona en recibir las lluvias y vientos del Ike, con olas de cinco metros de altura.
Texas fue declarado en emergencia, y las autoridades advirtieron a los residentes de la zona de Galveston que podrían enfrentarse a “una muerte cierta” si decidían obviar la orden de evacuación obligatoria.
El gobernador de Texas, Rick Perry, movilizó a 7.500 miembros de la Guardia Nacional y declaró zona de desastre a 88 condados. Más de 1,2 millones de personas fueron evacuadas.
Perry, que calificó a la tormenta de “monstruo”, pidió a los últimos habitantes que todavía estaban en las zonas bajo amenaza que se retiraran.
En Houston (Texas), Ike obligó a miles de personas a escapar de su letal amenaza.
“Todos los barrios y posiblemente la totalidad de las comunidades costeras quedarán inundadas por la marea durante el período de mayor actividad del fenómeno”, advirtió el Centro Nacional de Huracanes (CNH) refiriéndose a la bahía de Galveston.
“Quienes no atiendan las órdenes de evacuación se expondrán a una muerte segura”, advirtió el centro, en referencia a las olas de más de seis metros que podrían cubrir los edificios.
Funcionarios de Houston proyectaban redistribuir el tránsito por carreteras y anunciaron que se instalarían estaciones de gasolina en las carreteras para facilitar el éxodo.
El presidente George W. Bush, que decretó el estado de emergencia, se declaró “muy preocupado”. “Convoco enfáticamente a los texanos como yo a escuchar atentamente lo que dicen las autoridades”, dijo Bush, que fue gobernador de Texas.
Unos 1.500 soldados estadounidenses se preparaban para responder a una emergencia, y el buque USS Nassau, con 45 helicópteros y cuatro aviones a bordo, zarpará rumbo al golfo de México, declaró Bryan Whitman, portavoz del Pentágono.
Se mantenía aviso de huracán (paso del sistema en 24 horas) desde Morgan City, en Louisiana, hasta la bahía de Baffin, en Texas, y aviso de tormenta desde el puerto de Aransas hasta el puerto de Mansfield (Texas) y también desde el este de Morgan City (Louisiana) hasta la zona limítrofe entre Mississippi y Alabama, incluidos la ciudad de Nueva Orleans y el lago Pontchartrain.
A pesar de las alertas, la cuarta parte de los habitantes decidieron quedarse en la isla Galveston, según las autoridades locales, que evalúan su número en 14.500 sobre un total de 58.000.
El Univesal.com
13/09/2008









