Desde mi humilde trinchera

Por • 30 Ago, 2008 • Sección: Tribuna Abierta

Opinion de Obed Juan Vizcaíno Nájera.

Goicochea: El Nerón moderno, o la frustración de no llegar al corazón del pueblo.

“Mira Nero, de Tarpeya, a Roma cómo se ardía:

Gritos dan niños y viejos, y él de nada se dolía”.

(Romancero anónimo.)

Yon Goicochea, como vocero o marioneta de la oposición golpista venezolana y de los guarimberos terroristas, ha amenazado con incendiar a caracas, si no se cumplen los caprichos de unos cuantos hijitos e hijitas de mami y papi. Ellos quieren ver las candidaturas de los Yupis de Caracas y de la gente de Tradición, Familia y Propiedad, quieren que ganen a la fuerza, lo que no pueden ganar por vía electoral.

Luego con la ayuda de CNN, del Departamento de Estado norteamericano, de la oligarquía local,  de los medios de desinformación privados y la SIP, dirán que la violencia es de uso exclusivo de los grupos revolucionarios y de los círculos bolivarianos.

Como el Nerón romano con los cristianos y cristianas de su tiempo, buscarán Goicochea y sus mentores, culpables de sus propias fechorías, entre las filas de la propia Revolución, para justificar ante el mundo la necesidad de una invasión.

Cantarán, como Nerón, la quema de Caracas y de Venezuela, como lo hizo el emperador bufón e incendiario con los versos de  la destrucción de Atenas. A lo mejor el Goicochea piensa, como el mismo Nerón: “Muerto yo, desaparezca la tierra en el fuego…  Mejor, mientras vivo”.

Goicochea, aquí hay un pueblo atento y en guardia, un pueblo que despertó de la pesadilla del hambre, la falta de salud y  educación, para no ser engañado nunca más. Aquí esta el Pueblo de Bolívar, esperando volver a derrotarlos definitivamente.

La impunidad que gozan estos grupos golpistas, ellos mismos no la toman en cuenta, cuando acuden a las diferentes instancias internacionales, para denunciar contradictoriamente, a la dictadura Comunista-fascista, que gobierna a Venezuela, sin darle la oportunidad, a la oposición golpista, de tener un preso político, ni un mártir que ofrecer al imperio, como justificación a la invasión anhelada por ellos y ellas.

En un país como los Estados Unidos, por una afirmación así, de incendiar a alguna ciudad norteamericana, el FBI lo habría puesto preso, lo hubiera llevado a torturar en Guantánamo o lo hubiera desaparecido.

Que triste en verdad, es ver a una juventud que se deja utilizar por los fracasados líderes políticos de la oposición venezolana. ¿ A dónde se ha ido la capacidad critica que decían tener?, ¿Dónde quedaron las respuestas a las crisis que según ellos y ellas atraviesa el país?

Todo se esfumó, en los efluvios de los egoísmos y de las megalomanías de unos muchachitos y muchachitas de bien. Todo se fue en las promesas de convertirlos en candidateables, a diferentes cargos políticos de elección popular, detrás de las ambiciones de ser candidatos o candidatas, algún día, a la presidencia de la república. No pasaran mas allá de sus pretensiones, el pueblo los rechaza por estúpidos y violentos: el que persiguió a cristianos, el padre de tiranía, de ver abrasar a Roma gran deleite recibía. Vestido en cénico traje decantaba en poesía.

Tendrán que llegar como Nerón, basado en la violencia y los asesinatos, matándose entre si, como el disociado emperador mandó a asesinar a casi toda su familia y amistades. A Claudio su antecesor que lo había nombrado hijo adoptivo y su sucesor, al cual envenenó en complicidad con su madre, a Británico, su hermanastro, a la propia madre y cómplice Agripina, a Séneca, a Claudia Octavia su prima y primera esposa y de una patada a Popea Sabina quien era su mujer. Que digno miembro de esta oposición venezolana hubiera sido el tristemente celebre Nerón, que buenos servicios hubiera prestado en los diferentes intentos de derrocar a Chávez.

Que vergüenza, que un joven tan premiado, como Goicochea, se deje manipular tan grotesca y abiertamente por los fracasados, quienes le han hecho creer que el es un líder con un largo y prometedor futuro político. Lo han relegando al triste papel de piromaniaco in Pectore.

Prometen quemar o incendiar Caracas, con todos los caraqueños adentro, incluyendo a su propia gente, a sus seguidores. Ojala y no tengamos que oír de Goicochea, lo que el romancero anónimo dice de Nerón: “Todos le ruegan que amanse su crueldad y su porfía: Cuando más todos le ruegan él de nadie se dolía.”

¿Será que ellos piensan que las colinas del este de Caracas no son inflamables? ¿Qué los negocios de los empresarios caraqueños no son propensos al fuego? Por el rico Coliseo gran número se subía; lloraban los dictadores, los cónsules a porfía; daban voces los tribunos, los magistrados plañían, los cuestores lamentaban, los senadores gemían. Llora la orden ecuestre, toda la caballería, por la crueldad de Nerón que lo ve con alegría. Siete días con sus noches la ciudad toda se ardía: por tierra yacen las casas, los templos de la tallería Los palacios más antiguos, de alabastro y sillería, en ceniza van por tierra los lazos y pedrería; las moradas de los dioses han triste postrimería. El templo capitolino do Júpiter se servía, el gran templo de Apolo, y el que de Mars se decía, sus tesoros y riquezas, el fuego los derretía.

O, a lo mejor piensan tan solo, incendiar los cerros de Caracas, Miraflores, el 23 de Enero, Gramoven. Incendiar a Caracas era fácil, cuando no existía un pueblo con conciencia, cuando los barrios estaban adormecidos. Ahora hay un pueblo con conciencia y dispuesto a defender sus derechos.

Ahora el pueblo tiene el poder de conducir su propio destino. No se vayan a equivocar, implorando la intervención de la Cuarta Flota, porque ustedes y los gringos, podrán convencerse, que Venezuela es Otra y que este pueblo cambió para siempre.

Hortos suos ei spectaculo Nero obtulerat et circense ludicrum edebat, habitu aurigae permixtus plebi vel curriculo insistens. Unde quamquam adversus sontes et novissima exempla meritos miseratio oriebatur, tamquam non utilitate publica, sed in saevitiam unius Absumerentur. (Cornelio Tácito: 54-119)

¡El Pueblo Nunca Olvida!

Obed Juan Vizcaíno Nájera
Maracaibo- Republica Bolivariana de Venezuela.
obedvizcaino@gmail.com
30/08/2008



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