Una operación de ajedrez?

Por • 12 Ago, 2008 • Sección: Tribuna Abierta

Cuando estaba en poder de la guerrilla era de ceguera

Arranca muy de madrugada la operación “Jaque” que dispuso el gobierno y las fuerzas militares  de Colombia. Eran las tres de la mañana cuando se informó al alto mando que ya estaban listos dos helicópteros, los más parecidos a los helicópteros rusos que utiliza la fuerza armada bolivariana de Venezuela. Los emblemas estaban listos, se repartieron unos petos que inocentemente tenían el símbolo de la Cruz Roja Internacional. También hubo emblemas de Telesur y de otras organizaciones humanitarias.

Los helicópteros esperaban las ordenes de despegar por parte del Ministro Santos, solo esperaban que se verificara el depósito de unos veinte millones, que estarían siendo depositado en una cuenta bancaria en el extranjero.

-“Como se tardan esos procedimientos bancarios, mejor hubiera sido que utilizáramos las computadoras de Raúl Reyes, esas si tienen la capacidad y la tecnología de avanzada para aligerar el paso de los bancos”-.

-Un cafecito señor Ministro, mire que este es el mejor café del mundo-

-No, no gracias muy amable su merced, pero ya me he tomado varios.

Suena un teléfono celular, lo responde un militar:

-Aló, señor Ministro, es el Señor presidente Uribe, está de afán.

-A ver pase para acá. Aló Álvaro, si, si, ya están listos los discursos hechos para cada rescatado. Si señor, si, y lo petos también, quedaron originales, si, si aquí lo tengo, ya se lo paso, y no se preocupe que yo tengo todo controlado, bueno, ya se lo paso. Le guardo un peto de cada uno como usted lo pidió.

El ministro llama a un militar y le entrega el teléfono.

-Aló mi comandante en jefe- Se cuadra con el saludo militar como si el presidente lo pudiera ver. –Si, si, todo esta calculado al milímetro. Si, al mister lo tenemos aquí desde temprano, nos trajo unos militares monos, norteamericanos altotes con unos ojos azules.  Claro, Si presidente, los estamos tratando como a reyes, perdone esa expresión, lo estamos tratando bien. Okay presidente, hasta luego, si su mercé, no se preocupe.

El comandante cierra el teléfono y el Ministro de la defensa mal humorado le dice:

-Ay, pero usted si es baboso, quien le dijo que cerrara el cel, tenía que darle unas instrucciones, para que no vaya a meter la pata ese baboso frente a los medios de comunicación. Es que me da un miedo cuando no estoy cerca, y ese baboso sale a las cámaras.

Al rato, llega un militar norteamericano y le dice al señor Ministro:

-Epa, mister, ya estar preparado, todo la procedimiento, ya los helicópteras están listos para partir, el embajadora dice que ya el dinero depositado por el departamento de estado, ya está en cuenta intertional- el militar gringo se retira y el ministro con desagrado dice:

-Ah, gringos hijos e´puta. Con ese dinerito, si nos lo hubieran dado a nosotros, le hubiéramos dado mejor provecho, algo nos hubiera quedado algo. Ese baboso de Uribe, siempre de confianzudo y de huele culo con esos…

Vamos, que se hace tarde pues- Grita un civil norteamericano de origen cubano- Ño, a ver si corrigen la impuntualidad colombianos. Estaba visiblemente molesto. -Con el trabajo que nos ha dado hacer que esos helicópteros se parezcan a los de la hermana república de ustedes.

Llega el Ministro y le pregunta al civil norteamericano:

-¿Ya van a salir? Que bueno, esperen vamos a tomarnos unas fotos, vamos, vamos aprisa, acomódense, muestren los fusiles y los emblemas de Telesur. Vamos que no tenemos todo el día. Que me vea yo, déjeme encaramarme en el estribo del helicóptero.

Todos se montan en los dos helicópteros y casi al despegar, el ministro le grita al comandante de la operación: -Epa le llevan la muda a doña Ingrid, que sea un uniforme de camuflaje. Que dejen tiradas las fotos de Chávez en el lugar ¿Oyó?

El militar le responde:

-Si señor, mire su mercé, hecho a la talla de ella, se lo confeccionó el mismo sastre francés que le cose a ustedes. Quedo bonito, ahí nos vemos. Aquí le llevamos también los discursos que va a dar. De los afiches no se preocupe, tenemos como mil y se los vamos a entregar a los guerrilleros, no se preocupe, su mercé.

Despegaron los helicópteros, salieron hacia el punto pautado con anterioridad, llevaban música venezolana. Todos iban impecablemente vestidos con sus petos de la Cruz Roja, y  de otras organizaciones y de Telesur, todos se veían y se oían, como si fueran venezolanos. Se oían los acordes del alma llanera. Los helicópteros se alejaban y en el claro cielo se veían refulgentes los emblemas de la Cruz Roja que ostentaban los helicópteros camuflados como venezolanos.

-Ay, hijo e´puta, con esto conseguimos aumentarle la popularidad, al baboso de Uribe, pero en las próximas elecciones me toca a mi la presidencia. De que se la cobro, se la cobro.

Juan de Dios de la Calle.

Obed vizcaino
obedvizcaino@gmail.com
Jdelacalle6@gmail.com
12/08/2008



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