Poder Moral

Por • 19 abr, 2008 • Sección: Reflexiones

Tercer motor Moral y Luces: educación con valores socialistas

El anhelo de la verdadera libertad en la Humanidad es tan nuevo como nueva es la idea de compartir en justicia todo lo que existe en nuestro hogar –La Tierra– conformado por la diversidad de los seres autoconscientes y los que no lo son y están bajo nuestra responsabilidad, por nuestra condición de humanos, de la que somos indignos cuando anteponemos los valores efímeros del egoísmo a los valores universales de la tolerancia y la convivencia social, es decir, cuando preferimos y anteponemos los fines materialistas a los espirituales sin saber o no recordar insensatamente que lo material viene como añadidura de lo espiritual. Actualmente, por estas preferencias egoístas, estamos a un paso de quedarnos sin hogar, sin nuestro mundo, por que vivimos en la esclavitud de una estructura, sistema y modelo injusto (capitalismo en todas sus formas) subordinado al propio interés lucrativo de unos pocos a expensas del sufrimiento del colectivo -del que formamos parte sin tener en cuenta o sin recordar que es nuestro Todo.

Este desconocimiento o ignorancia destruye insensible e irracionalmente lo que la sabiduría del inegoísmo o solidaridad ha construido universal o colectivamente a través del histórico proceso de elevación de conciencia social que significa el cultivo y preservación del trabajo humano creador –la cultura del bien común compartido o lo que es lo mismo, la cultura republicana o comunitaria de la cosa pública o Cultura del Alma Republicana– herencia que Simón Bolívar recogió de sus dignos y sabios antecesores indoamericanos, afrodescendientes, europeos, grecolatinos -entre otros- y legó a la posteridad para ser perpetuada solidaria o altruistamente en la regeneradora institución humanista del “Poder moral” en el contexto de una Sociedad Justa cuya estructura, sistema y modelo revolucionario de regeneración de la costumbre humana (Socialismo Bolivariano) favorece infaliblemente al verdadero desarrollo de “la justicia, primera ley de la naturaleza, y garantía universal de los ciudadanos”.

El “Poder moral” es la propuesta humanizadora socialista de Simón Bolívar, que tiene como propósito el perfeccionamiento integral de la familia humana, individual y colectivamente, por la vía de un conocimiento necesario o útil para la formación ciudadana: “la ciencia de Gobierno”, “que se adquiere insensiblemente por la práctica y el estudio”, haciendo posible concebir y establecer republicana o popularmente que “el sistema de Gobierno más perfecto es aquel que produce mayor suma de felicidad posible, mayor suma de seguridad social y mayor suma de estabilidad política”, realizable sobre dos grandes categorías de construcción de conciencia social del hombre o mujer a través de los polos republicanos moral y luces del mencionado “Poder moral”: una, por la vía de la responsabilidad social de la “opinión pública” sobre el principio de “la primera de todas las fuerzas que es la opinión pública”, y la otra categoría, la senda de “la educación popular” que tiene como fin “dar alma por la educación”. Así, el corolario del “Poder moral” de Simón Bolívar es el de “la verdadera libertad que es inseparable de la práctica de la virtud”, o sea, el de “la felicidad que consiste en la práctica de la virtud”.

Esta proyecto revolucionario inédito del Libertador constituye la cultura humana que toma conciencia de sí misma al reconocer la verdad que la inspira e ilumina interculturalmente: “Haz a los otros el bien que quisieras para ti. No hagas a otro el mal que no quieras para ti, son los dos principios eternos de justicia natural en que están encerrados todos los deberes respecto a los individuos”. Esta verdad universal socialista, concebida como esencia del amor fraternal de la Humanidad y reconocida por Simón Bolívar como “Ley del Deber” en la Constitución de la República de Venezuela del año 1819, es esencia de poder popular o poder comunal republicano de paz, consistente en un saber integral de valores, propósitos y principios soberanos emancipadores cuyo estudio y práctica permiten mantener el optimismo y la convicción de realizar un mundo mejor mientras hagamos por nuestra parte el mejor esfuerzo de servir a la noble causa de eliminar el materialismo que con su espejismo de bienestar pasajero confunde, desampara y enajena a los desprevenidos y no preparados en el verdadero conocimiento que tiene como fin al amor puro y desinteresado que el Padre de la Patria practicó y nos enseñó con todos los poderes de su ser mediante su praxis humanista y espiritual de moral y luces republicanas:“hacer bien y aprender la verdad, únicas ventajas que la Providencia nos ha concedido en la tierra” por la que construimos la “Suprema Libertad Social”, sólo posible por el camino revolucionario de moral y luces del Nuevo Socialismo Venezolano, Socialismo del Siglo XXI o Socialismo Bolivariano.

Sebatián Cianci Fonseca
secifo@gmail.com
Aporrea.org
18/04/2008



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